Economía

EE.UU. inicia la devolución de 166,000 millones en aranceles anulados, pero R. D. aún no ve el dinero

IMG 4890

Washington/Santo Domingo.– La máquina burocrática estadounidense comenzó a girar esta semana para devolver hasta 166,000 millones de dólares en aranceles que Donald Trump impuso bajo una ley que la Corte Suprema declaró ilegal. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) activó el proceso de reembolso, y países como República Dominicana, que hasta diciembre pasado había pagado 440.4 millones de dólares por la tasa del 10% vigente desde abril de 2025, podrían recuperar parte de esos fondos. Pero la facilidad, aunque bienvenida, no es una varita mágica: los importadores y agentes aduaneros deberán presentar una declaración especial (CAPE) y luego esperar entre 60 y 90 días para recibir el dinero. Y la incertidumbre persiste.

El vicepresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), César Dargam, fue cauto: "Es una facilidad todavía provisional que está a disposición de todos sin preferencia, y lo que es igual no es ventaja. Falta información y certidumbre al respecto". La devolución se aplica a los aranceles cobrados bajo la Ley de Poderes de Emergencia Internacional (IEEPA), que la Corte Suprema anuló en febrero. Pero Trump no se rindió: desde entonces invoca la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 para mantener gravámenes de hasta un 15%, aunque esta medida expirará el 23 de julio a menos que el Congreso la prorrogue.

Un respiro que no borra el daño acumulado

El sector exportador dominicano ha sufrido en carne propia los aranceles, el aumento de los costos logísticos, la volatilidad del combustible y la incertidumbre geopolítica. La vicepresidenta de la Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo), Roselyn Amaro Bergés, detalló que solo el recargo por combustible ha subido a 400 dólares por contenedor, cuando antes de la guerra del Golfo rondaba entre 150 y 200 dólares. Los retrasos en las salidas y llegadas de barcos, y la variabilidad de las tarifas, complican la previsión de costos.

A pesar de todo, las exportaciones dominicanas crecieron en el primer trimestre de 2026 (3,736.9 millones de dólares, con 1,448.6 millones solo en marzo) y lograron mantener su participación en el mercado estadounidense porque otros países competidores enfrentan condiciones similares. Pero Amaro alertó: "De prolongarse este escenario, podría erosionarse la competitividad relativa del país, especialmente en sectores con menos márgenes". Dargam coincidió: "El impacto ha sido real, aunque varía según los sectores. Algunos han logrado adaptarse, pero otros enfrentan presiones importantes en costos".

El sueño de la tasa cero se aleja

Antes del fallo de la Corte Suprema, las autoridades dominicanas y estadounidenses avanzaban en una negociación arancelaria similar a la de Guatemala y El Salvador, que lograron una tasa cero bajo ciertas condiciones. Pero las tensiones geopolíticas actuales y la volatilidad en los mercados han puesto ese objetivo en pausa. Tanto Adoexpo como el Conep insisten en que el tema debe mantenerse en la agenda bilateral y en que se analicen alternativas, como la diversificación de mercados o el uso de mecanismos dentro del DR-Cafta.

El reembolso de los aranceles es un paso positivo, pero no resuelve el problema de fondo: la incertidumbre comercial sigue siendo una losa para los exportadores dominicanos. Mientras el Congreso estadounidense debate si prorroga los aranceles de Trump, las empresas dominicanas esperan. El dinero devuelto, cuando llegue, será un alivio, pero no una solución. La competitividad no se recupera con cheques retroactivos, sino con reglas claras y estables. Y en el comercio internacional, la estabilidad es el bien más escaso.