Internacionales

Greenpeace protesta contra Trump en Madrid: la organización exige el fin de los combustibles fósiles

IMG 4947

Madrid.– El cielo de Madrid amaneció este jueves con un mensaje tan gráfico como contundente. Activistas de Greenpeace desplegaron una pancarta monumental en pleno centro de la capital española con el rostro del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vomitando petróleo. La imagen, imposible de ignorar, es un alegato contra la dependencia global de los combustibles fósiles y una llamada de atención a los gobiernos que se preparan para la primera Conferencia Internacional sobre la transición para abandonar el petróleo, el gas y el carbón, que arranca mañana en Santa Marta, Colombia.

La protesta, que coincide con la antesala de la cumbre (del 23 al 29 de abril), reunirá a más de 50 gobiernos, incluido el de España. Greenpeace no ha dejado pasar la oportunidad de presionar al Ejecutivo español para que asuma un "papel de liderazgo" en la construcción de una hoja de ruta energética libre de fósiles. "Exigimos a nuestros dirigentes que lideren la transición energética hacia un sistema suficiente, eficiente y 100% renovable en España y Portugal para ser soberanos de nuestra propia energía", señaló la organización en un comunicado.

"Guerra, contaminación y cambio climático": los fósiles bajo la lupa

La pancarta no es solo un acto de provocación artística. Greenpeace denuncia que los combustibles fósiles están vinculados a "guerra, contaminación y cambio climático". La organización recuerda que estas fuentes energéticas generan contaminación atmosférica en las ciudades y son "la principal causa del cambio climático", al que atribuyen fenómenos extremos cada vez más destructivos: danas, incendios, olas de calor y sequías. La imagen de Trump, un presidente que ha impulsado la extracción de petróleo y gas en su país, es el símbolo perfecto de una política energética que ecologistas consideran suicida.

La protesta se enmarca en un momento que la organización considera "clave" para impulsar compromisos internacionales concretos hacia una economía descarbonizada. La conferencia de Santa Marta, que arranca mañana, puede convertirse en un punto de inflexión para avanzar en el abandono definitivo de los combustibles fósiles y reducir la dependencia energética de actores externos. Greenpeace ha elegido Madrid y la imagen de Trump para poner el foco en la urgencia de actuar. El mensaje es claro: no hay tiempo que perder. El petróleo, como en la pancarta, está haciendo vomitar al planeta. Y la transición energética no puede esperar.