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Suecia enciende las alarmas: "No descartamos el racionamiento de combustible si la guerra en Irán se prolonga", advierte el primer ministro Kristersson

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Estocolmo.– La guerra en Oriente Medio ha dejado de ser un problema lejano para convertirse en una amenaza tangible en los hogares suecos. El primer ministro, Ulf Kristersson, advirtió este jueves que su gobierno no descarta medidas drásticas, como el racionamiento de combustible o la reducción forzosa del consumo energético, si el conflicto en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz se prolongan. "No hay que excluir nada, pero no estamos planeando ningún racionamiento ahora mismo", declaró en rueda de prensa, en un intento por tranquilizar a la población sin ocultar la gravedad de la situación.

La ministra de Economía, Elisabeth Svantesson, fue más allá al calificar la crisis como "la peor crisis energética en mucho tiempo". Según la funcionaria, en un escenario hipotético, el gobierno instaría primero a la población a reducir el consumo energético de forma voluntaria. El racionamiento, subrayó, "es algo que realmente nos gustaría evitar" y solo se aplicaría en un caso extremo. Pero la mera mención de esta palabra ha encendido todas las alarmas en un país acostumbrado a la estabilidad.

De la influencia limitada a la tormenta perfecta

Kristersson reconoció que Suecia ha pasado de un "escenario principal de influencia limitada" a otro de "influencia manifiesta" sobre su economía. La guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz (por donde transita el 20% del petróleo mundial) han disparado los precios de la energía y amenazan con frenar el crecimiento económico. El cambio de escenario aumenta el riesgo de una subida de la inflación, que ya golpea a los consumidores suecos.

El primer ministro recordó que su gobierno ya ha aprobado medidas para subvencionar el consumo eléctrico de los hogares y rebajar los impuestos a los combustibles. Pero no anunció nuevas iniciativas. La pelota, por ahora, está en el tejado de los ciudadanos y las empresas: reducir el consumo para evitar llegar al racionamiento.

Reunión de emergencia con transportistas y agricultores

El gobierno de derecha sueco ha convocado a los actores clave del sector del transporte y la logística (incluyendo a la aerolínea SAS y a la Asociación de Agricultores) a una reunión de emergencia el próximo lunes. El objetivo es discutir la situación y buscar alternativas antes de que sea demasiado tarde. Los transportistas, los agricultores y las aerolíneas son los primeros en sentir el impacto del encarecimiento del combustible, y sus decisiones afectarán a toda la cadena de suministro.

Mientras los diplomáticos negocian en Islamabad y los buques de guerra patrullan el Golfo, Suecia se prepara para lo peor. El racionamiento no es inminente, pero ya no es una posibilidad remota. La guerra en Irán, iniciada el 28 de febrero, está demostrando que ningún país, por lejano que esté, está a salvo de sus consecuencias. Suecia, conocida por su pragmatismo, ha decidido ser honesta con su población: el riesgo existe. Ahora, la responsabilidad es de todos. Reducir el consumo no es solo una recomendación, es una necesidad. Y el tiempo, como siempre, corre en contra.