Nueva York.– La noticia que el mundo financiero esperaba llegó este viernes desde Teherán. El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, anunció que el estrecho de Ormuz estará "totalmente abierto" al transporte marítimo comercial durante el resto del alto el fuego con Estados Unidos, en consonancia con la tregua alcanzada en Líbano. La reacción de los mercados fue inmediata y explosiva: el Dow Jones de Industriales subía un 1,24% en los primeros diez minutos de la sesión, ganando más de 600 puntos hasta situarse en 49.178. El S&P 500, que ya marcaba máximos históricos, avanzó otro 0,75% hasta los 7.094, y el Nasdaq, también en territorio inexplorado, sumó un 1,02% hasta los 24.347 puntos.
La euforia se extendió como la pólvora entre los sectores más sensibles al precio del combustible. Las aerolíneas fueron las grandes beneficiadas: United Airlines subió un 10%, Delta un 6%, Southwest un 9% y American un 8%. Boeing, el fabricante de aviones, avanzó más de un 4%. Las empresas de cruceros también celebraron: Carnival, Royal Caribbean y Norwegian Cruise Line registraron ganancias de alrededor del 9%.
Trump mantiene el bloqueo naval: "Hasta que haya un acuerdo completo"
Pero la alegría no fue completa. El presidente Donald Trump, en un mensaje en Truth Social, dejó claro que el bloqueo naval sobre Irán se mantendrá "en pleno vigor y efecto" hasta que se alcance un acuerdo definitivo. "El estrecho de Ormuz está completamente abierto y listo para el comercio y el tránsito libre, pero el bloqueo naval se mantendrá en lo que respecta a Irán, únicamente hasta que nuestra negociación con Irán se complete al 100%", escribió. La advertencia de Trump moderó el optimismo, pero no lo frenó. Los inversores interpretaron la reapertura como un primer paso hacia la normalización, aunque el bloqueo continúe.
El petróleo se desploma: el WTI cae un 10,6% hasta 84,5 dólares
El impacto en el mercado energético fue aún más dramático. El petróleo intermedio de Texas (WTI) registró una caída del 10,6% en la apertura, situándose en 84,5 dólares por barril. El descenso refleja el alivio de que el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, vuelva a estar operativo, al menos durante la tregua. Los precios del crudo, que habían alcanzado máximos de 100 dólares en marzo, ahora se moderan, lo que alivia las presiones inflacionarias y da un respiro a las economías dependientes de la energía.
La reapertura de Ormuz es un gesto de Irán para cumplir con los términos del alto el fuego de dos semanas acordado con Estados Unidos, que expira el próximo miércoles. El ministro Araqchí vinculó la medida al cese de hostilidades en Líbano, una de las condiciones del pacto. Sin embargo, la tregua sigue siendo frágil. Las negociaciones para un acuerdo de paz definitivo continúan en punto muerto, con diferencias sobre el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones.
El rally de la esperanza: los mercados descuentan la paz
Wall Street ha decidido apostar por la diplomacia. Los máximos históricos del S&P 500 y el Nasdaq reflejan la confianza en que la guerra en Oriente Medio será corta y el daño económico limitado. Las aerolíneas, que habían sufrido por el encarecimiento del combustible, lideran las ganancias. Los cruceros, otro sector golpeado por la incertidumbre, también se recuperan. Incluso el petróleo, que suele subir con las tensiones, cae en señal de que los inversores esperan una normalización.
Pero la cautela persiste. Trump ha dejado claro que el bloqueo no se levantará hasta que haya un acuerdo "completo". Irán, por su parte, ha abierto el grifo, pero podría cerrarlo de nuevo si la tregua no se extiende. Por ahora, el mercado celebra. Las acciones vuelan, el petróleo baja y los inversores respiran. El estrecho de Ormuz está abierto, aunque sea temporalmente. Y Wall Street, como siempre, baila al ritmo de la esperanza. La guerra no ha terminado, pero la paz, al menos en los parqués, ya se cotiza al alza.