Estados Unidos había gastado más de 38.000 millones de dólares (33.000 millones de euros) en su guerra con Irán hasta comienzos de agosto, según un informe de la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO), un organismo no partidista. La estimación abarca los costes asumidos por el Departamento de Defensa desde el inicio del conflicto, el 28 de febrero, hasta el 1 de agosto, algo más de cinco meses después. La CBO advirtió además de que el gasto mensual de la guerra puede aumentar hasta en 3.000 millones de dólares, dependiendo de la intensidad de los combates.
El Departamento de Defensa no facilitó información a la CBO para su evaluación, que se basó en su lugar en bases de datos gubernamentales e informes de acceso público. Por ello, la oficina señaló que sus cálculos están sujetos a «una considerable incertidumbre». No obstante, la cifra coincide en líneas generales con la estimación ofrecida en julio por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, cuando afirmó que la guerra había costado 37.500 millones de dólares.
La partida más abultada del gasto son, según los informes, los 21.700 millones de dólares destinados a reponer munición. La CBO advirtió además del agotamiento de los interceptores de defensa antimisiles: calcula que Estados Unidos ha utilizado probablemente entre la mitad y dos tercios de su inventario de esas armas desde junio de 2025, lo que dejará sus existencias mermadas durante varios años. El lunes, un informe de la oficina del inspector general del Pentágono ya advirtió de que la campaña militar contra Irán liderada por Estados Unidos, conocida como Operación Epic Fury, ha provocado «carencias estratégicas de inventario».
La CBO avisó asimismo de que el conflicto está teniendo un impacto más amplio en la economía estadounidense, en gran medida porque las interrupciones en el tráfico de petróleo y gas a través del estrecho de Ormuz y el mar Rojo han encarecido la energía. La estimación se elaboró en respuesta a una solicitud de información del representante Brendan Boyle, principal demócrata en la comisión de Presupuestos de la Cámara de Representantes.
Boyle criticó el volumen del gasto y afirmó que «este informe independiente de la CBO deja claro que la guerra también ha costado a los contribuyentes estadounidenses decenas de miles de millones de dólares, y la cifra sigue aumentando, mientras continúa impulsando al alza los costes». En un comunicado, añadió que «Donald Trump y los republicanos llevan años diciendo a los estadounidenses que no podemos permitirnos ayudar a las familias aquí en casa, pero, al parecer, sí son capaces de encontrar decenas de miles de millones de dólares, y potencialmente mucho más, para una guerra imprudente que está dejando a los estadounidenses la factura».
En junio, la Casa Blanca pidió 87.600 millones de dólares adicionales (76.000 millones de euros) en financiación extraordinaria, en su mayor parte para el esfuerzo bélico. El Congreso no ha aprobado la petición.