El Palacio de Justicia de Ciudad Nueva amaneció este viernes con un refuerzo policial y logístico sin precedentes, en previsión del inicio del juicio de fondo contra Maribel y Antonio Espaillat, procesados por el derrumbe de la discoteca Jet Set, que causó decenas de víctimas en uno de los siniestros más impactantes de los últimos años en el país. La audiencia, pautada para las 9:00 de la mañana, se celebra en una sala de mayor capacidad que la utilizada en la fase preliminar, dado el elevado número de víctimas, abogados, acusadores particulares y demás partes involucradas que han solicitado presencia en el proceso.
El abogado Pavel Rodríguez, uno de los representantes legales en la causa, se mostró confiado en que existen las condiciones para dar inicio a las deliberaciones, aunque advirtió que aún está pendiente la notificación de una resolución relacionada con un incidente promovido por el Ministerio Público. «Entendemos que sí, salvo un fallo que no nos han notificado de unos incidentes presentados por el Ministerio Público; pero entendemos que sí, que pudiéramos iniciar hoy, no concluir hoy, pero por lo menos avanzar en cuanto a la audición de los testigos y demás pruebas presentadas», declaró Rodríguez a los medios presentes.
Sobre la posibilidad de que otras defensas o actores civiles hayan presentado escritos incidentales antes de la apertura del debate, el letrado precisó que, dada la magnitud del expediente y la pluralidad de representantes, hasta el momento solo tienen constancia formal de la acción impulsada por la acusación pública. «Es difícil que nos hayan notificado; no tenemos conocimiento de esos incidentes presentados por los actores civiles, que entendemos ahora se dilucidarán, pero hasta ahora solamente conocemos el incidente del Ministerio Público», añadió.
El esquema de seguridad en el exterior e interior del recinto judicial fue ampliado de manera significativa en comparación con el desplegado durante la audiencia preliminar, ante la previsible afluencia de familiares de las víctimas, curiosos y medios de comunicación que siguen de cerca el desarrollo de esta causa que mantiene en vilo a la opinión pública. A la espera de que se resuelvan las cuestiones procesales pendientes, el juicio promete ser uno de los más complejos y seguidos del año, y las partes confían en que, al menos, se logre avanzar en la toma de declaraciones testimoniales y en la práctica de las pruebas admitidas.