El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) ha experimentado este viernes un fuerte repunte del 3,17 %, situándose en 81,45 dólares por barril, después de que Estados Unidos e Irán intensificaran sus ataques sobre infraestructuras energéticas, recrudeciendo aún más la tensión en una región ya de por sí convulsa. A las 09:00 hora local (13:00 GMT), los contratos de futuros para el mes de agosto sumaban 2,5 dólares respecto al cierre de la jornada anterior, en una clara señal de que el mercado descuenta un riesgo creciente en el suministro global.
La escalada militar ha sido el principal catalizador. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) llevó a cabo la sexta noche consecutiva de bombardeos sobre territorio iraní, alcanzando instalaciones de vigilancia, infraestructura militar, capacidades marítimas y puentes. Pero el golpe más sensible para el mercado ha sido el impacto contra plantas energéticas en el sur del país, lo que ha llevado al Ministerio de Energía iraní a solicitar a la población que reduzca el consumo eléctrico para tratar de estabilizar el suministro, según recogen varios medios locales.
La respuesta de Irán no se ha hecho esperar y ha ampliado el radio del conflicto. Kuwait ha denunciado daños en una de sus plantas desalinizadoras y de energía, víctima de un ataque de represalia. Catar, Baréin y Jordania también han sido blanco de las ofensivas iraníes, en lo que supone una peligrosa expansión del conflicto más allá de las fronteras persas. Siria, igualmente, se ha visto envuelta en la vorágine de ataques, según fuentes regionales.
La ofensiva estadounidense se reanudó el pasado fin de semana por orden directa del presidente Donald Trump, quien dio por terminado el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio con Teherán, cerrando así la puerta a cualquier atisbo de desescalada. El mercado del petróleo, atento a cada movimiento, sigue con preocupación la persistencia de los combates en una de las rutas energéticas más vitales del planeta, donde cualquier chispa puede desencadenar una crisis de suministro de alcance global.