El Gobierno de Brasil ha decidido responder con firmeza a la escalada arancelaria impulsada por Estados Unidos. Este jueves, el Ejecutivo brasileño anunció que pondrá en marcha "de manera inmediata" los procedimientos para aplicar la ley de reciprocidad, como contrapeso a la imposición de un gravamen del 25 % que Washington ha decretado sobre determinados productos de origen brasileño.
En un giro político relevante, la administración de Lula da Silva no solo ha activado el mecanismo de represalia comercial, sino que ha culpado directamente a la familia del expresidente Jair Bolsonaro de ser la responsable de este conflicto arancelario, al vincular las actuales tensiones con la gestión del anterior mandatario y su entorno.