Washington D.C., Estados Unidos. – La declaración financiera de 927 páginas publicada esta semana por la Oficina de Ética Gubernamental ha revelado que el presidente Donald Trump ingresó más de 2.200 millones de dólares el año pasado, provenientes de su imperio inmobiliario, productos de marca —incluidas Biblias con su nombre—, acuerdos de licencia y resoluciones judiciales, con un capítulo especialmente polémico: las iniciativas de criptomonedas de la familia Trump generaron más de 1.000 millones de dólares en su primer año de regreso a la Casa Blanca.
El documento ha desatado una oleada de críticas en redes sociales y entre legisladores, que acusan a Trump de «descarada corrupción cripto». La declaración detalla que el presidente recibió una tasa de licencia de 10,71 millones de dólares por el documental «Melania», producido por Amazon MGM, que pagó alrededor de 40 millones de dólares por la película dirigida por Brett Ratner, de los cuales 28 millones fueron directamente a la primera dama.
Amazon y el documental de Melania: un negocio redondo
Amazon MGM invirtió otros 35 millones de dólares en la promoción de la cinta, que se estrenó en enero de 2026. En mayo, el fundador de Amazon, Jeff Bezos, defendió la operación como una decisión empresarial: «Sabes que le fue muy bien en los cines, también le ha ido muy bien en streaming. La gente siente mucha curiosidad por Melania, así que, aunque yo no tuve nada que ver, parece que el equipo de Amazon tomó una decisión empresarial muy acertada».
Sin embargo, la película fue duramente criticada por la prensa especializada. Una reseña la calificó como «un autorretrato complaciente del privilegio», «un intento cínico de Jeff Bezos de ganarse el favor de Trump» y «un antidocumental concebido como un pelotazo, orquestado por personas a las que solo les importa el dinero y la perpetuación de mitologías vacías».
Críticas políticas y llamados a regular las criptomonedas
La publicación de la declaración ha reavivado el debate ético sobre los negocios de Trump en el ejercicio del cargo. La senadora Elizabeth Warren afirmó: «La legislación sobre criptomonedas que llegará al pleno del Senado debe impedir que el presidente, el vicepresidente, los altos cargos de la Administración, los miembros del Congreso y sus familias se lucren con la industria cripto. Si no lo hace, solo servirá para impulsar aún más la descarada corrupción cripto de Donald Trump».
El gobernador de Minnesota y excandidato demócrata a la vicepresidencia, Tim Walz, calificó a Trump como «el presidente más corrupto de la historia estadounidense». Las críticas se han multiplicado en redes sociales, donde muchos usuarios han señalado la falta de transparencia y los conflictos de intereses que supone que un presidente en ejercicio obtenga beneficios millonarios de negocios privados.
La Casa Blanca defiende a Trump: «No ha incurrido en conflictos de intereses»
La portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly, salió en defensa del mandatario: «Ni el presidente ni su familia han incurrido jamás, ni incurrirán nunca, en conflictos de intereses. El presidente Trump convirtió con orgullo a Estados Unidos en la capital mundial de las criptomonedas mediante acciones ejecutivas, el apoyo a leyes como la GENIUS Act y otras políticas de sentido común para impulsar la innovación y las oportunidades económicas para todos los estadounidenses». Kelly añadió que «todas las acciones del presidente Trump y de su Administración se adoptan en el mejor interés del pueblo estadounidense».
La declaración, que detalla una amplia gama de ingresos —desde clubes privados hasta productos de marca como zapatillas y relojes—, ha reabierto el debate sobre la separación entre el cargo público y el beneficio privado, y ha puesto el foco en la necesidad de una regulación más estricta de las criptomonedas y los negocios de los funcionarios públicos. El senado se prepara para debatir una legislación que podría limitar la participación de los cargos electos y sus familias en la industria cripto, en un contexto de creciente presión política y social.