Londres.– El gobierno británico ha dado un golpe sobre la mesa que resonará durante décadas. Este miércoles, el Parlamento aprobó una ley histórica que prohibirá de forma permanente la venta de productos de tabaco (cigarrillos, vapeadores y tabaco calentado) a todas las personas nacidas después del 1 de enero de 2009. La medida, calificada por el Ejecutivo como un "paso histórico" hacia la creación de una generación sin humo, elevará la edad legal de venta un año cada año, de modo que los jóvenes quedarán excluidos de por vida del consumo de tabaco.
La ley no se detiene en la venta. También prohíbe vapear en coches en los que viajen menores, en parques infantiles y en las inmediaciones de los centros escolares, protegiendo a los jóvenes del humo y del vapeo pasivo. "Es la medida más importante en salud pública en una generación", declaró un portavoz del gobierno.
Beneficios millonarios en vidas saludables
Un estudio de la Universidad de Nottingham proyecta que, para 2075, esta política podría aportar alrededor de 88,000 años de vida saludable adicionales en comparación con un escenario sin la ley. La prevalencia del tabaquismo entre los jóvenes de 12 a 30 años podría situarse por debajo del 5% a finales de la década de 2040, varias décadas antes de lo previsto sin esta medida. "Estamos rompiendo el ciclo de la adicción", afirmó el ministro de Sanidad.
Europa se suma a la lucha, pero Reino Unido va más allá
Fumar es una de las principales causas de muerte y discapacidad en el mundo, causando más de 7 millones de fallecimientos al año, según la OMS. En los últimos años, varios países europeos han endurecido sus leyes antitabaco: Bélgica y Letonia prohibieron los vapeadores desechables en enero de 2025; España y Francia restringieron el consumo al aire libre en espacios públicos. Pero Reino Unido ha dado un paso que ningún otro país se había atrevido: la prohibición generacional.
La Comisión Europea se ha fijado como objetivo para 2040 una "generación libre de tabaco", con una tasa de fumadores por debajo del 5% (actualmente ronda el 25%). Reino Unido, aunque ya no es miembro de la UE, se adelanta con una legislación que podría convertirse en un modelo global.
Un futuro sin humo: la primera generación que no sabrá lo que es un cigarrillo
Los niños nacidos después de 2009 nunca podrán comprar tabaco legalmente. Nunca. La ley no es una prohibición temporal, sino un veto vitalicio que se irá extendiendo a medida que pasen los años. En 2075, un adulto de 66 años (nacido en 2009) no habrá podido comprar cigarrillos en toda su vida. El tabaco, ese producto que mató a millones en el siglo XX, quedará relegado a los museos.
La medida es ambiciosa, pero también polémica. Los defensores de las libertades individuales han criticado la "intromisión del Estado". Pero el gobierno británico ha hecho cuentas: los costes sanitarios del tabaco superan con creces los ingresos fiscales. Y la salud de los jóvenes no tiene precio. Con esta ley, Reino Unido se convierte en el primer país del mundo en declarar la guerra total al tabaco. Una guerra que, esta vez, podría ganar la humanidad. El humo, al menos en las islas, empieza a disiparse.