Salud

El mayor fabricante de preservativos del mundo anuncia una subida de precios del 20-30 % por el bloqueo de Ormuz

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Kuala Lumpur.– La crisis en Oriente Medio ya está afectando la cadena de suministro de uno de los productos más íntimos y esenciales para la salud pública mundial: el preservativo. Karex, la empresa malasia que produce más de cinco mil millones de condones al año (abasteciendo a gigantes como Durex y Trojan, al Servicio Nacional de Salud británico y a organismos como el Fondo Mundial de lucha contra el sida), advirtió este miércoles que se verá obligada a aumentar sus precios entre un 20% y un 30% si persisten las interrupciones logísticas provocadas por la guerra en Irán.

El director ejecutivo de Karex, Goh Miah Kiat, explicó a Reuters que los costes del caucho sintético, el nitrilo, los materiales de embalaje (como láminas de aluminio) y los lubricantes se han disparado. La razón: el estrecho de Ormuz, bloqueado desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, es una arteria clave para el transporte de derivados petroquímicos. "La situación es sin duda muy frágil, los precios son altos. No tenemos más remedio que trasladar los costes ahora mismo a los clientes", afirmó Goh.

El caos en el transporte: envíos que tardan dos meses y buques varados

El impacto logístico es devastador. Los envíos con destino a Europa y Estados Unidos tardan casi dos meses en llegar, y muchos contenedores permanecen bloqueados en buques que no pueden alcanzar su destino. La producción de preservativos, que depende de una compleja cadena global de materias primas (caucho natural, nitrilo, poliuretano), se ha visto afectada por la interrupción de los flujos a través de Ormuz. Los proveedores de aluminio y nafta (utilizados en el envasado) también han reportado interrupciones. El resultado: una tormenta perfecta que golpea directamente a un producto cuya demanda, paradójicamente, no deja de crecer.

La tormenta perfecta: antes USAID, ahora la guerra

La situación se agrava porque el mercado mundial de preservativos ya arrastraba problemas de desabastecimiento debido al desmantelamiento de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que era el mayor donante bilateral de programas de planificación familiar. USAID suministraba el 35% de los anticonceptivos en las cadenas de suministro globales y abastecía a 23 países. Países de África y Oriente Medio, como Nigeria (que reportó un descenso del 55% en la distribución de preservativos entre diciembre de 2024 y marzo de 2025), ya sufrían escasez. Ahora, la guerra en Irán añade una capa adicional de presión.

Goh aseguró que Karex cuenta con existencias suficientes para los próximos meses y estudia aumentar la producción para atender la creciente demanda. Pero la incógnita es si la cadena de suministro podrá resistir. Mientras los diplomáticos negocian en Islamabad y los buques de guerra patrullan el Golfo, los preservativos se suman a la larga lista de productos básicos cuyo precio se dispara por la geopolítica. Desde el petróleo hasta los alimentos, pasando ahora por los condones, la guerra en Oriente Medio demuestra que ningún rincón de la economía global está a salvo. La próxima vez que compre un preservativo, recuerde: no solo está protegiendo su salud, sino pagando el costo de un conflicto que, aunque lejano, toca su bolsillo. Y su intimidad.