París/Madrid.– El miedo a una escalada bélica en Oriente Medio volvió a apoderarse de los parqués europeos este lunes. Los inversores, que habían descontado una rápida resolución del conflicto, se encontraron con una realidad muy distinta: un fin de semana de hostilidades en el mar de Omán, declaraciones cruzadas entre Washington y Teherán, y la captura de un buque iraní por parte de la Armada estadounidense. El resultado fue una jornada de pérdidas generalizadas en el Viejo Continente, lideradas por la Bolsa de Milán (-1,36%), seguida del IBEX 35 (-1,21%), el DAX alemán (-1,15%), el CAC 40 francés (-1,12%) y el FTSE 100 londinense (-0,55%). El Euro Stoxx 50, el índice de las grandes europeas, cedió un 1,24%.
"Las bolsas carecían de catalizadores y los resultados más importantes vendrán a finales de semana, lo que ha provocado que los inversores se centren en el escenario geopolítico", explicó Javier Cabrera, analista de XTB. La incertidumbre sobre la segunda ronda de negociaciones de paz en Islamabad, sumada a la negativa iraní a participar mientras continúe el bloqueo naval, ha disparado todas las alarmas.
El petróleo, termómetro de la guerra, se dispara
El barril de crudo Brent, referencia en Europa, subió un 5,94% hasta los 95,75 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense se encareció un 5,97% hasta los 88,86 dólares. La causa: el temor a una interrupción prolongada del suministro en el estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial. El fin de semana, la Marina estadounidense interceptó y confiscó un carguero con bandera iraní en el golfo de Omán, lo que provocó ataques de drones iraníes contra barcos estadounidenses. El presidente Donald Trump advirtió que no abrirá el estrecho hasta que no se firme un acuerdo de paz, y su vicepresidente JD Vance emprendió viaje a Islamabad para una segunda ronda de negociaciones, aunque Irán ya ha adelantado que, por el momento, no tiene planes de participar.
La deuda y el bitcóin, a la espera
En el mercado de la deuda, el bono alemán a 10 años subió hasta el 2,978% y el español hasta el 3,418%, reflejando la huida de los inversores hacia activos refugio. Sin embargo, el oro (-0,5%) y la plata (-1,27%) cayeron, una aparente contradicción que el analista Cabrera explicó: "El aumento de las tensiones geopolíticas se traduce en una mayor inflación y más probabilidades de subidas de tipos, lo cual perjudica al oro porque no produce rentas". El bitcóin, por su parte, logró mantenerse por encima de los 75.000 dólares, con una leve subida del 0,51%.
Mientras los inversores europeos huían del riesgo, en Asia el panorama fue distinto: el Hang Seng de Hong Kong subió un 0,80%, la Bolsa de Shanghái un 0,76%, el Nikkei de Tokio un 0,60% y el Kospi surcoreano un 0,44%. Wall Street, al cierre de las sesiones europeas, también mostraba signos de debilidad: el Nasdaq caía un 0,55%, el S&P 500 un 0,5% y el Dow Jones un 0,1%.
La paz, un espejismo en el horizonte
La segunda ronda de negociaciones en Islamabad es la última esperanza para salvar la tregua de dos semanas, que expira este miércoles. Pero las posiciones son irreconciliables: Irán exige el levantamiento del bloqueo naval y rechaza las "exigencias excesivas" de Washington; Estados Unidos insiste en el "cero enriquecimiento" de uranio y el libre tránsito por Ormuz. Mientras los diplomáticos se preparan para volar a Pakistán, los misiles y los drones ya han hablado. El petróleo sube, las bolsas tiemblan y el mundo observa, conteniendo la respiración. La paz, como las nubes de tormenta, se aleja en el horizonte. Y la guerra, una vez más, se acerca.