Geopolítica

Macron califica de "error histórico" el pulso entre EE.UU. e Irán en Ormuz

IMG 4776

Varsovia.– La paciencia de Europa se ha agotado. El presidente francés, Emmanuel Macron, lanzó este lunes una dura crítica tanto a Estados Unidos como a Irán por la escalada en el estrecho de Ormuz, después de que Teherán realizara disparos de advertencia sobre varios buques, incluido uno de bandera francesa, que intentaban cruzar el paso marítimo. "Es un error de los dos lados", sentenció Macron en rueda de prensa junto al primer ministro polaco, Donald Tusk, en Varsovia.

El mandatario galo explicó que varios petroleros y portacontenedores (de Francia, Malta, India y otros países) iniciaron la salida del estrecho, siguiendo procedimientos establecidos en semanas anteriores, pero tuvieron que abortar la operación porque las autoridades iraníes, tras el cambio de postura estadounidense, decidieron mantener el estrecho cerrado, incluso con disparos de advertencia. "No hubo daños ni heridos del lado francés", precisó Macron, pero el mensaje fue claro: la situación es insostenible.

"Francia no ha sido apuntada específicamente, pero el error es compartido"

Macron explicó que el incidente se produce después de que Estados Unidos decidiera mantener su bloqueo naval sobre Irán, lo que llevó a Teherán a endurecer su posición. "Es verosímil que, tras la decisión estadounidense de mantener un bloqueo sobre Ormuz, las autoridades iraníes hayan cambiado su posición inicial. Yo pienso que eso es un error de los dos lados", afirmó. El presidente francés evitó señalar a un único responsable, pero su crítica bilateral es un aldabonazo en la mesa de la diplomacia internacional.

"Nuestra prioridad es evitar la pérdida de vidas y restaurar el comercio internacional mediante una acción diplomática coordinada", insistió Macron, mientras el estrecho de Ormuz permanece prácticamente paralizado. Según datos de tráfico marítimo, el flujo de buques se ha reducido drásticamente: de 24 cruces el sábado a apenas tres este lunes.

Tusk: "Esta guerra no beneficia a nadie, los altos precios del combustible perjudican a millones"

El primer ministro polaco, Donald Tusk, secundó las críticas y subrayó la dimensión global de la crisis. "La situación en el estrecho de Ormuz es un problema que afecta al mundo entero", afirmó. Tusk vinculó directamente el conflicto con el encarecimiento de la energía y enfatizó que "esta guerra no beneficia a nadie". "Los altos precios de los combustibles son un hecho que perjudica a millones de personas", sentenció, pidiendo "decisiones racionales" para estabilizar el suministro global.

La cumbre franco-polaca concluyó con el compromiso de fortalecer su alianza estratégica bajo el espíritu del Tratado de Nancy, pero la sombra de Ormuz planeó sobre las conversaciones. Mientras Macron y Tusk hablaban, el petróleo Brent subía más de un 5%, superando los 95 dólares por barril, y las bolsas europeas se teñían de rojo.

Un error con consecuencias globales

La crítica de Macron no es un simple gesto diplomático. Es la constatación de que el pulso entre Washington y Teherán ha dejado de ser un problema bilateral para convertirse en una crisis sistémica. El estrecho de Ormuz, por donde transitaba el 20% del petróleo mundial, sigue bloqueado. Irán lo reabrió el viernes, lo volvió a cerrar el sábado y ahora solo permite el paso bajo su estricto control. Estados Unidos mantiene su bloqueo naval. Los petroleros dan la vuelta. Y los precios de la energía se disparan.

Macron ha dicho lo que muchos piensan: tanto Estados Unidos como Irán están cometiendo un error. Pero señalar el error no es resolverlo. La segunda ronda de negociaciones en Pakistán está en el aire, la tregua expira el miércoles y los misiles y drones ya han intercambiado disparos. Europa, que depende del crudo de Oriente Medio, observa con impotencia cómo su economía se resiente. La factura de este error la pagan los ciudadanos de a pie, en forma de gasolina más cara y alimentos más caros. Macron ha hablado. Ahora falta que Washington y Teherán escuchen. Pero en el estrecho de Ormuz, mientras tanto, solo se oyen los disparos de advertencia.