Los líderes europeos celebraron la reelección del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, para un cuarto mandato, tras una remontada que desafió las previsiones de un auge de la derecha en el país más poblado de América Latina y que asegura a la Unión Europea (UE) un aliado clave.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, figuraron entre los primeros en felicitar a Lula, con quien trabajaron estrechamente para cerrar el acuerdo comercial entre la UE y Mercosur. El pacto, firmado en enero con el bloque sudamericano que agrupa a Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, se interpretó como un revés para los aranceles punitivos del presidente estadounidense, Donald Trump. Bruselas temía que el rival de derechas de Lula, Flávio Bolsonaro, pusiera en peligro el acuerdo después de pedir que Brasil se liberara de las “ataduras” de Mercosur y buscara acuerdos comerciales independientes, incluidos con Estados Unidos.
“Enhorabuena a mi amigo, Lula”, escribió von der Leyen en las redes sociales. “La democracia y el multilateralismo han ganado en Brasil. La asociación de Europa con Brasil está floreciendo. Seguiremos a tu lado en los años venideros. Juntos seguiremos trabajando estrechamente por un comercio libre y abierto, un orden mundial basado en normas y grandes ambiciones para nuestro clima”. Costa habló con Lula el domingo por la noche para felicitarle personalmente. “El pueblo brasileño se ha pronunciado”, afirmó. “Seguiremos trabajando juntos para profundizar nuestros lazos, hacer frente a los desafíos globales y construir un mundo más pacífico y próspero”.
El presidente francés, Emmanuel Macron, el primer ministro neerlandés, Rob Jetten, y el primer ministro portugués, Luís Montenegro, se sumaron también a los mensajes de apoyo. “Ante los grandes desafíos de nuestro tiempo, reforcemos nuestra asociación estratégica y demos vida a la amistad entre nuestros dos países al servicio de un mundo más justo”, señaló Macron. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, el dirigente de izquierdas más prominente de Europa, calificó la reelección de Lula de “gran victoria” y trazó un paralelismo con su país, donde la oposición conservadora lidera las encuestas antes de las elecciones anticipadas del próximo mes. “Lo que ha sucedido en Brasil sucederá en España”, dijo. “El regreso del progresismo global acaba de empezar”.
Las reacciones europeas llegaron mientras los resultados procedentes de Brasil mostraban a Lula con una ventaja de casi 4,4 millones de votos sobre Flávio Bolsonaro, equivalentes al 51,8 % del total de sufragios. Flávio Bolsonaro, cuyo padre, Jair Bolsonaro, está en prisión por liderar un intento de golpe de Estado, ha impugnado el recuento y ha afirmado que las elecciones deberían anularse. Sostuvo que la orden del poder judicial brasileño de ampliar el horario de votación debido a retrasos en el transporte público y lluvias torrenciales fue una “trampa sucia”.
Una victoria de Bolsonaro, como pronosticaban muchas encuestas tras la primera vuelta, habría consolidado el giro a la derecha en América Latina. La Administración Trump ha tratado de afirmar su dominio en la región bajo la llamada doctrina Donroe. Se atribuye a Trump haber acercado a la UE y Brasil, en un momento en que ambos buscaban socios fiables en un mundo cada vez más volátil. La UE y Brasil han encontrado puntos en común en ámbitos cuestionados por Trump, como el libre comercio, el orden multilateral y la acción climática, con el foco puesto en la Amazonia. No obstante, persisten diferencias cruciales, sobre todo en relación con la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia, ya que Brasil, como miembro de los BRICS, mantiene estrechos lazos con Moscú.