Las Fuerzas Armadas iraníes advirtieron este sábado de que no permitirán el regreso de los buques militares estadounidenses al golfo Pérsico “bajo ninguna circunstancia”, en un contexto de creciente tensión y especulaciones sobre una posible escalada del conflicto entre ambos países.
“No permitiremos, bajo ninguna circunstancia y en ningún momento, que los buques militares estadounidenses entren en el golfo Pérsico”, afirmó el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, el general de división Alí Abdolahi, en un comunicado difundido por la agencia Tasnim. El alto mando militar sostuvo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “solo podrá soñar” con que sus fuerzas vuelvan a entrar en esa zona y añadió que tendrá que “llevarse ese deseo a la tumba para siempre”.
La advertencia se produce después de que la Guardia Revolucionaria afirmara a finales de septiembre que los buques estadounidenses se habían alejado al menos 500 kilómetros de la entrada del estrecho de Ormuz y del golfo Pérsico. Abdolahi también cuestionó las reiteradas afirmaciones de Trump sobre la destrucción de las instalaciones nucleares iraníes. “Si lo han destruido todo, ¿qué sentido tiene repetir semejantes disparates?”, preguntó el general, quien señaló que la estrategia de Irán consiste en involucrar cada vez más a Estados Unidos e Israel en el conflicto a medida que este se prolongue.
Las declaraciones coinciden con el refuerzo del despliegue militar estadounidense en Oriente Medio mediante el envío del portaaviones USS Theodore Roosevelt, que se sumaría a los USS George H. W. Bush y USS George Washington, ya presentes en la región. Medios estadounidenses han informado de la posibilidad de que Washington e Israel reanuden los bombardeos contra Irán después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre. Según The New York Times, ambos países trabajan en un ataque breve e intenso que podría incluir bombardeos de instalaciones nucleares, arsenales de misiles y drones e infraestructuras energéticas iraníes, mientras han intensificado sus ejercicios militares y maniobras ofensivas con aviones sobre Irak.
Mientras tanto, las partes mantienen el pulso en el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán desde el comienzo de la guerra, el 28 de febrero. Estados Unidos ha impuesto un cerco naval a los puertos iraníes y asegura que ha logrado restablecer el tránsito de buques y que el comercio de petróleo en la región ha alcanzado niveles cercanos a los anteriores al conflicto.