Montecarlo/Nueva Delhi.– El sueño olímpico de la India se tambalea. La Unidad de Integridad del Atletismo (AIU) ha incluido al país más poblado del mundo en la lista de naciones en "riesgo extremo" de dopaje, una categoría reservada para los sistemas antidopaje más deficientes. La decisión, anunciada este martes, coloca a India junto a Rusia, Etiopía, Kenia y Nigeria en la "Categoría A", lo que implica que sus atletas se enfrentarán a mayores controles sin previo aviso y a un escrutinio internacional sin precedentes.
"La situación del dopaje en la India ha sido de alto riesgo durante mucho tiempo, y la calidad del programa antidopaje nacional simplemente no es proporcional al riesgo de dopaje", declaró David Howman, presidente de la AIU. Entre 2022 y 2025, India se mantuvo en los dos primeros puestos mundiales en infracciones de las normas antidopaje, con 48 casos en 2022 y 71 en 2024, consolidándose como el país con mayor incidencia en el atletismo mundial.
La sombra de WADA: India, uno de los mayores productores de dopantes
La medida de la AIU llega menos de una semana después de que la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) lanzara una alerta aún más grave. "En India, los fármacos para mejorar el rendimiento y los esteroides están fácilmente disponibles; es uno de los mayores productores", declaró Witold Banka, presidente de WADA, durante una conferencia en Nueva Delhi. La industria farmacéutica india, que produce medicamentos genéricos a gran escala, también fabrica sustancias prohibidas que se desvían al mercado negro deportivo.
La AIU trabajará ahora con la Federación de Atletismo de la India (AFI) para implementar reformas urgentes. "Si bien la AFI ha abogado por cambios, no han sido suficientes", admitió Howman. El organismo exigirá un plan de acción con plazos concretos para mejorar los controles, aumentar las sanciones y desmantelar las redes de suministro de dopantes.
Riesgo olímpico: la candidatura de los Juegos de 2036 en juego
La decisión de la AIU no es solo un golpe reputacional. Pone en riesgo la candidatura de la India para albergar los Juegos Olímpicos de 2036. El Comité Olímpico Internacional (COI) ya advirtió en 2025 al gobierno indio que las medidas antidopaje serán "determinantes" a la hora de elegir la sede. Ser incluido en la lista de países de "riesgo extremo" es una mancha difícil de borrar.
El gobierno del primer ministro Narendra Modi ha hecho de la candidatura olímpica una prioridad nacional, invirtiendo miles de millones en infraestructuras deportivas. Pero sin un sistema antidopaje creíble, el COI podría optar por otras sedes como Indonesia, Turquía o Alemania.
Un problema cultural y estructural
El dopaje en la India no es un fenómeno aislado, sino un problema estructural. La fácil disponibilidad de esteroides sin receta, la falta de educación deportiva en las bases y la presión por ganar medallas en competiciones internacionales han creado un caldo de cultivo para el fraude. Los atletas indios han sido sancionados por sustancias como el estanozolol y la eritropoyetina, y los casos de alto perfil han manchado la imagen del país.
La AIU ha dejado claro que no habrá indulgencia. Los atletas indios ahora serán sometidos a controles sorpresa más frecuentes, incluso fuera de competición, y las sanciones para los infractores serán más severas. La federación india tiene un plazo perentorio para presentar un plan de reformas.
Un llamado a la acción
La India está en una encrucijada. Puede seguir siendo un paraíso para los dopadores y ver cómo su sueño olímpico se desvanece, o puede aprovechar esta advertencia para limpiar su deporte de raíz. La AIU y la WADA han tendido una mano, pero la pelota está en el tejado de Nueva Delhi. El atletismo indio necesita una revolución ética. Si no llega, las medallas seguirán siendo un espejismo y los controles, una pesadilla recurrente. El tiempo corre. Y el reloj olímpico, también.