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Humo de los incendios de Canadá tiñe de naranja Nueva York y pone en alerta la final del Mundial

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El cielo de Nueva York amaneció este jueves con un tono anaranjado que no es del todo inédito —ya ocurrió en 2023— pero que esta vez llega en el peor momento posible: a menos de 72 horas de que España y Argentina disputen la final del Mundial 2026 en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey. El humo procedente de los incendios forestales de Ontario, que mantienen activos cientos de focos en Canadá (muchos de ellos fuera de control), ha sido arrastrado por las corrientes de aire hacia el sureste, cubriendo una amplia franja del noreste de Estados Unidos. A ello se suma una cúpula de calor que, en lugar de dispersar las partículas, las mantiene atrapadas cerca del suelo, agravando la contaminación.

Alertas, mascarillas y un estadio sin techo
Desde el jueves por la mañana, las autoridades neoyorquinas han emitido avisos por la calidad del aire, que llegó a niveles considerados insalubres. Aunque la situación mejoró ligeramente, el Departamento de Salud recomienda limitar el tiempo al aire libre, evitar el ejercicio intenso y prestar especial atención a niños, ancianos y personas con afecciones respiratorias. La ciudad ya ha comenzado a repartir mascarillas KN95 en bibliotecas, comisarías y parques de bomberos. El gran problema de cara al domingo es estructural: el MetLife Stadium no tiene techo, lo que significa que los 82.500 espectadores previstos y los propios futbolistas estarán expuestos directamente a las condiciones del aire. Expertos advierten que un día completo de exposición a este tipo de humo equivale, según algunas estimaciones, a fumar diez cigarrillos.

Entrenamientos condicionados y partido, por ahora, en pie
La contaminación ya ha afectado la preparación de los equipos. La selección española, instalada en Nueva Jersey, tuvo que adaptar su entrenamiento del jueves; la prensa solo pudo presenciar los primeros minutos de una sesión que estaba prevista para una hora. Argentina, en cambio, ha entrenado en la zona de Atlanta, donde el humo apenas se ha dejado sentir. Por el momento, ni la FIFA ni las autoridades locales contemplan aplazar o suspender el encuentro. Las previsiones meteorológicas apuntan a que la lluvia prevista para el fin de semana podría ayudar a limpiar la atmósfera antes del pitido inicial, fijado para las 21:00 (hora argentina) del domingo. Mientras tanto, el seguimiento de la calidad del aire se ha convertido, junto con las alineaciones, en uno de los asuntos más vigilados en la previa de la final.