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El presidente libanés mantiene una llamada telefónica con Rubio, pero sin Netanyahu

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Beirut/Washington.– La esperada conversación a tres bandas entre el presidente libanés, Joseph Aoun, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, no ocurrió. Este jueves, la Presidencia del Líbano informó que Aoun mantuvo una llamada telefónica "solamente" con Rubio, en la que agradeció los esfuerzos de Washington para lograr un alto el fuego y su "apoyo a todos los niveles". La nota oficial no menciona a Netanyahu, y fuentes locales indicaron que el mandatario libanés habría rechazado incluir al líder israelí en la conversación.

La noticia contradice el anuncio que el presidente Donald Trump había hecho en su red Truth Social: "Estamos intentando dar algo de espacio para respirar entre Israel y el Líbano. Ha pasado mucho tiempo desde que los dos líderes han hablado, como 34 años. Mañana sucederá. ¡Genial!", escribió el miércoles. Pero la realidad ha sido diferente: Aoun, que asumió la presidencia tras la caída del prorruso Al Assad en Siria, ha mantenido una postura cautelosa, evitando un acercamiento directo con Netanyahu mientras continúan los bombardeos israelíes en el sur del Líbano.

Rubio reafirma el compromiso de EE.UU. con la paz en Líbano

Según el comunicado de la presidencia libanesa, Rubio reafirmó a Aoun su compromiso con "seguir trabajando para alcanzar un cese de hostilidades con Israel", lo que representaría un "paso previo" a la paz y la estabilidad en el país mediterráneo. El secretario de Estado estuvo presente el martes en la reunión histórica en Washington entre el embajador israelí, Yechiel Leiter, y su homóloga libanesa, Nada Hamadeh Moawad, la primera conversación directa de alto nivel en más de cuatro décadas. Sin embargo, esa reunión no logró avances concretos, ya que Israel exige el desarme de Hezbolá y Líbano insiste en un alto el fuego inmediato.

Beirut busca una tregua antes de continuar con conversaciones más detalladas, mientras que la Administración Trump presiona para que Hezbolá entregue sus armas. La llamada de este jueves, aunque solo bilateral, sirvió para que Aoun agradeciera la mediación estadounidense, pero también para dejar claro que no está dispuesto a normalizar relaciones con Israel mientras los ataques continúen.

El pulso diplomático: Aoun no quiere ser el primer presidente que hable con Netanyahu

La última vez que un presidente libanés habló directamente con un primer ministro israelí fue en 1991, con Elias Hrawi e Isaac Shamir, en el marco de las conversaciones de paz de Madrid. Desde entonces, las relaciones han sido inexistentes, salvo contactos técnicos. Aoun, un cristiano maronita que llegó al poder con el apoyo de Hezbolá, no puede permitirse un gesto que sea interpretado como una traición por la milicia chií, que sigue siendo la fuerza política y militar más poderosa del país.

La llamada a tres bandas, si se hubiera producido, habría sido un hito diplomático. Pero Aoun la ha rechazado, al menos por ahora. Rubio, por su parte, sigue presionando. La guerra en Líbano, que comenzó el 2 de marzo, ha dejado más de 2.000 muertos y un millón de desplazados. La tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán no incluye a Líbano, y los bombardeos israelíes no cesan. La diplomacia avanza a paso de tortuga, mientras las balas siguen silbando. Aoun y Netanyahu no han hablado. Pero la presión de Washington para que lo hagan es cada vez mayor. El mundo observa, y los libaneses, mientras tanto, siguen muriendo. La paz, como la llamada, sigue sin concretarse.