El Ejército de Estados Unidos ha negado categóricamente las afirmaciones de Irán sobre un supuesto impacto de minas navales contra un superpetrolero en el estrecho de Ormuz, y ha acusado a la Guardia Revolucionaria iraní (CGRI) de intentar «intimidar» al tráfico marítimo comercial mediante una campaña de desinformación. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom), con sede en Florida, calificó de «falso» el comunicado iraní que aseguraba que un buque había sufrido un incendio de gran magnitud tras golpear dos minas en el paso estratégico.
«HECHO: Ningún barco ha chocado contra minas en el estrecho de Ormuz. Este es otro intento más del CGRI para intimidar al transporte marítimo comercial en la región a través de la desinformación», publicó el Centcom en su cuenta de X, desmintiendo la versión oficial de Teherán, que horas antes había afirmado que «un superpetrolero que incumplía las normas y que intentaba atravesar la ruta ilegal del sur del estrecho de Ormuz chocó contra dos minas navales, sufrió incendios de gran magnitud y quedó completamente inmovilizado».
El cruce de versiones se produce en un contexto de máxima tensión por el control del estrecho de Ormuz, una de las vías marítimas más vitales para el comercio energético mundial, por donde pasaba aproximadamente una quinta parte del crudo global antes del inicio de la guerra el 28 de febrero. La disputa se ha intensificado en las últimas horas: Estados Unidos anunció la semana pasada que había desminado el paso, pero Irán lo ha negado y ha advertido de no cruzar la ruta sin su permiso.
La escalada militar comenzó esta madrugada con un ataque estadounidense contra dos plataformas de lanzamiento de cohetes cargados con minas marinas en la isla iraní de Larak, que, según el Centcom, Teherán se preparaba para lanzar al estrecho. Irán reportó al menos dos muertos por esa ofensiva y respondió con ataques contra bases estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos, según medios iraníes citando a la Guardia Revolucionaria. La tensión se ha disparado desde que Irán cerró el paso por Ormuz a mediados de julio, tras nuevos bombardeos estadounidenses contra el sur de su territorio, lo que llevó a Washington a reimponer un cerco sobre buques y puertos iraníes que está dañando la economía de la República Islámica.
Estados Unidos ha abierto una vía alternativa en el sur del estrecho, cerca de la costa omaní, para tratar de reanudar el tránsito de petróleo, y ha lanzado la operación 'Paria Económico' para aislar financieramente a Irán, en un intento de doblegar al régimen en una guerra que acaba de cumplir seis meses. Mientras tanto, la desinformación y los enfrentamientos directos se suman a un escenario donde el control de Ormuz se ha convertido en el epicentro de una confrontación que mantiene en vilo a los mercados energéticos y a la comunidad internacional.