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Rusia anuncia preparativos para ataques masivos a la red energética ucraniana

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El Ministerio de Defensa de Rusia ha advertido este domingo que sus Fuerzas Armadas han iniciado los preparativos para una nueva campaña de ataques masivos contra la infraestructura energética de Ucrania, en lo que Moscú presenta como una represalia por los continuos ataques de Kiev contra instalaciones civiles y de combustible en territorio ruso. La amenaza, difundida a través de Telegram, reaviva el fantasma del invierno pasado, cuando los bombardeos sistemáticos contra centrales eléctricas ucranianas devastaron la red nacional y dejaron a millones de personas sin calefacción ni electricidad durante las gélidas temperaturas invernales.

La advertencia llega en un momento de máxima tensión, con ambos bandos intensificando los ataques de largo alcance en las últimas semanas, golpeando almacenes militares, refinerías, puertos y buques, y con un creciente número de víctimas civiles. El temor a que se repita la estrategia de terror invernal se suma a la constatación de que, tras más de cuatro años de guerra, no se vislumbra un final diplomático a corto plazo.


Ataque mortal en Myla: 38 fallecidos y decenas de heridos

El domingo, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó que el número de muertos por el ataque con drones rusos del sábado contra un depósito de munición en la localidad de Myla, en el distrito de Bucha, cerca de Kiev, había ascendido a 38 personas, con 20 heridas y cuatro aún desaparecidas. «La magnitud de la contaminación en la zona es significativa», señaló Zelenski en un mensaje en Telegram, mientras los equipos de emergencia continúan las labores de extinción de incendios y desactivación de explosivos.

El ataque provocó una detonación masiva y explosiones secundarias que extendieron las llamas a zonas residenciales cercanas, dañaron unos cincuenta edificios y obligaron a evacuar a más de 380 residentes, según las autoridades regionales. Entre los fallecidos se encuentra Taras Didych, alcalde de la vecina localidad de Dmytrivka. Este incidente se ha convertido en uno de los más mortíferos en los suburbios de la capital ucraniana desde el inicio de la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022. La Fiscalía ucraniana ha abierto una investigación por negligencia penal para determinar por qué se almacenaban explosivos tan cerca de viviendas.


Tercer día consecutivo de bombardeos y represalias cruzadas

El ataque de Myla supone el tercer día consecutivo de bombardeos aéreos rusos. Las Fuerzas Armadas de Rusia afirmaron que también atacaron el domingo una planta de cemento y amianto en Kiev, argumentando que sus almacenes se utilizaban para guardar explosivos, así como una instalación de fabricación de drones y munición. En total, entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, Rusia lanzó dos misiles balísticos Iskander-M y 130 drones de diversos tipos, según la Fuerza Aérea ucraniana.

Por su parte, Ucrania ha respondido con ataques de drones contra la refinería de petróleo de Kirishi, en la región rusa de Leningrado, la segunda mayor planta de producción del país, con capacidad para procesar alrededor de 20 millones de toneladas de crudo al año para combustible de aviación y diésel. El ataque provocó un incendio, según las autoridades locales rusas. Kiev ha intensificado en los últimos meses sus ofensivas contra la infraestructura energética y petrolera de Rusia —incluyendo refinerías, estaciones de bombeo y depósitos de almacenamiento— como parte de una estrategia que busca presionar económicamente a Moscú para forzar el fin de la guerra.

Mientras ambos bandos elevan la apuesta y la cifra de víctimas civiles no deja de aumentar, la comunidad internacional observa con preocupación la escalada, sin que por ahora se vislumbre ningún avance hacia una mesa de negociaciones que detenga una guerra que ya ha dejado un rastro de destrucción y sufrimiento incalculable.