Farándula

George Lucas abraza la IA como el "coche del futuro" mientras Christopher Nolan la tacha de "basura"

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El debate sobre la inteligencia artificial en el cine ha encontrado en George Lucas y Christopher Nolan a sus dos grandes antagonistas ideológicos. En una reciente entrevista, el creador de Star Wars comparó rechazar la IA en la producción cinematográfica con renunciar al automóvil para volver al caballo y el carro, una declaración que ha encendido todas las alarmas en una industria ya dividida por el avance de esta tecnología.

«La IA significa que nos resulta mucho más fácil hacer películas», afirmó Lucas en una conversación con A Rabbit’s Foot. Y añadió, con un tono entre resignado y pragmático: «No puedes hacer nada al respecto. Es el progreso, es el futuro». Para el cineasta, la inteligencia artificial no solo es inevitable, sino que además puede ser un aliado para verificar la veracidad de la información —«los humanos no somos tan inteligentes», dijo—, y recordó que la responsabilidad última siempre recae sobre las personas, no sobre las máquinas. «Eres un ser humano, eres responsable de lo que dices y haces», sentenció.

Sus palabras llegan en un contexto de creciente polémica, alimentada por el reciente respaldo de Martin Scorsese a una empresa de IA para la creación de storyboards —una noticia que ya había generado un fuerte rechazo en el gremio— y por las denuncias de actores y directores que acusan a las compañías de entrenar sus algoritmos con obras humanas sin consentimiento. Las reacciones a las declaraciones de Lucas no se han hecho esperar, y muchos han salido a criticar su postura.

Uno de los que han alzado la voz con mayor contundencia ha sido Christopher Nolan. El director ganador del Óscar, que recientemente arremetió contra la "basura de IA" en el cine, aseguró en declaraciones recogidas por los medios que ha observado entre los cineastas jóvenes «un rápido rechazo generalizado» hacia esta tecnología. Nolan puso el foco en la capacidad de las nuevas generaciones para identificar y desechar los contenidos generados artificialmente: sus propios hijos, según contó, reaccionan «de forma inmediata y contundente» ante la IA, porque han crecido en un entorno digital que dominan a la perfección.

«Tras años de avanzar hacia entornos muy virtuales, ahora estamos viendo un renovado interés por formas de narración más táctiles y más reales», argumentó Nolan, que ve en la IA una tendencia que llega en el peor momento posible para la industria, justo cuando el público anhela volver a lo tangible y lo auténtico.

Así, mientras Lucas defiende la IA como una herramienta democratizadora y un paso adelante inevitable —"es como la vida real", remató—, Nolan apuesta por la resistencia y el valor de lo hecho a mano, en un pulso que refleja las dos almas del cine contemporáneo: la de la innovación tecnológica y la de la tradición artesanal. La batalla, al menos en el terreno de las ideas, acaba de comenzar.