Bogotá, Colombia. – La corporación financiera Corficolombiana advirtió este miércoles que el principal reto que enfrentará el presidente electo, Abelardo de la Espriella, será recuperar la inversión en los sectores de infraestructura, vivienda y el ámbito minero-energético, los únicos que continúan rezagados por debajo de sus niveles prepandemia y que requieren una reactivación urgente para impulsar el crecimiento económico del país.
En el informe ‘La remontada sectorial: Plan 3, 2, 1’, la entidad señaló que estos tres sectores deben ser la prioridad del nuevo gobierno, que asumirá el poder el próximo 7 de agosto, y que su recuperación es clave para dinamizar la economía, especialmente en un contexto de fragilidad fiscal y caída de la inversión extranjera directa, que se ha debilitado durante el actual mandato de Gustavo Petro, especialmente en petróleo y minería.
Fragilidad fiscal y caída de la inversión
Según cifras del Ministerio de Hacienda, la deuda neta del Gobierno central alcanzó el 61,5% del PIB en el primer trimestre de 2025, frente al 54,1% registrado un año antes, mientras que el déficit fiscal se mantiene entre las principales preocupaciones de analistas y calificadoras internacionales. La inversión extranjera directa ha mostrado señales de debilitamiento, especialmente en sectores estratégicos para las exportaciones y las finanzas del Estado.
Plan 3-2-1: tres apuestas sectoriales, dos mecanismos y una meta
Ante este escenario, Corficolombiana propone un plan de reactivación con prioridades, mecanismos y metas claras. El denominado «Plan 3-2-1» contempla tres apuestas sectoriales, dos mecanismos para impulsarlas (financiación y ejecución) y la meta de lograr un punto adicional de crecimiento económico.
Para el sector de infraestructura, el organismo sugiere poner en marcha un programa de 5.000 kilómetros de carreteras e intervenir 35.000 kilómetros de vías terciarias. En materia de vivienda, propone construir un millón de soluciones habitacionales. En cuanto al sector minero-energético, insta al gobierno entrante a «recuperar una producción de un millón de barriles diarios de petróleo y la soberanía energética», en contraste con la política del actual gobierno de no firmar nuevos contratos de exploración.
Financiación y desbloqueo de proyectos
La corporación considera que el Gobierno debe asumir una inversión de al menos 80 billones de pesos (unos 23.400 millones de dólares) para infraestructura, vivienda y pago de deuda, en medio de una profunda fragilidad fiscal que exigirá disciplina, priorización e innovación en las fuentes de financiación. Para lograrlo, llama al próximo ejecutivo a impulsar leyes que desatoren los proyectos de inversión, reactivar los Proyectos de Interés Nacional y Estratégico (Pines), implementar presupuestos por resultados y fortalecer la coordinación con las regiones.
El informe subraya que estos momentos exigen un plan de reactivación con prioridades claras, y que la recuperación de la inversión será el termómetro del éxito del nuevo gobierno en materia económica. La promesa de De la Espriella de retomar la exploración petrolera y las propuestas de Corficolombiana marcan la hoja de ruta de un gobierno que deberá equilibrar la reactivación con la disciplina fiscal en un entorno de fragilidad financiera.