El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha trasladado este viernes un mensaje de respaldo a los ciudadanos de Ceuta en medio de la crisis migratoria que ha desbordado la ciudad autónoma, y ha asegurado que "toda España está con ellos". En una declaración institucional, el jefe del Ejecutivo reconoció la "angustia" que atraviesa la población ceutí y calificó la oleada de entradas irregulares como una "violación de la integridad territorial de España", una actuación que, dijo, "merece nuestro reproche y nuestra condena en el nivel más enérgico posible".
Sánchez atribuyó el repunte de los flujos migratorios a "una lectura interesada de las mafias" sobre la reciente sentencia del Tribunal Supremo que, al considerar que no existe frontera física para quienes acceden a nado, dificulta las repatriaciones automáticas. El presidente subrayó que, según las conversaciones mantenidas con las autoridades marroquíes, este vacío legal ha sido instrumentalizado por redes de tráfico de personas para alentar las entradas, una situación que, recordó, ya ha afectado a Melilla en crisis anteriores.
En materia de seguridad, Sánchez garantizó que el Gobierno movilizará "todos los recursos del Estado" para preservar la seguridad en Ceuta, y anunció el despliegue de boyas en el espigón fronterizo para crear "una barrera de contención física" en cumplimiento de la sentencia del Supremo. Asimismo, confirmó que ya se está produciendo la salida de numerosos migrantes que habían accedido de forma irregular, y que la comisión de Asilo se ha reunido para materializar los expedientes de expulsión con la colaboración de Marruecos, a cuya cooperación agradeció por "garantizar esa repatriación".
El presidente defendió la política migratoria del Ejecutivo, destacando una reducción sistemática de las llegadas irregulares de más del 30%, y quiso agradecer la colaboración institucional con el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Ceuta, a la que reiteró su apoyo.
Por su parte, el comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, ofreció en su cuenta de X la disposición de la UE a aumentar el apoyo a España, incluyendo la colaboración a través de Frontex, y confirmó que Bruselas está en contacto con las autoridades marroquíes para "prevenir estos viajes peligrosos". Un respaldo europeo que refuerza la posición de Sánchez mientras la ciudad autónoma trata de recuperar la normalidad y el Gobierno central busca cerrar el frente abierto en la frontera sur.