Santo Domingo, República Dominicana. – La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, afirmó este lunes que ningún agente de la Policía Nacional está por encima de la ley y que cualquier actuación contraria a la normativa será investigada y sancionada conforme al marco legal, durante la reunión semanal de la Fuerza de Tarea de Seguridad Ciudadana encabezada por la vicepresidenta Raquel Peña.
«Si la Policía actuó mal, tiene que tener una sanción. No vamos a apañar ni someter a la impunidad a nadie que haya violentado la ley dentro de una institución», expresó la funcionaria, al enfatizar que toda actuación que comprometa la responsabilidad de un agente enfrentará las consecuencias correspondientes.
La reforma policial como proceso de transformación estructural
La ministra explicó que la reforma policial representa un cambio estructural en una institución que durante décadas no había sido sometida a un proceso de transformación de esta magnitud. Señaló que este esfuerzo requiere fortalecer los controles, corregir debilidades y consolidar una Policía más profesional, transparente y cercana a la ciudadanía, con una labor preventiva orientada a proteger vidas y garantizar la seguridad pública.
Raful reiteró que transformar una institución con más de nueve décadas de historia implica asumir decisiones difíciles y sostener un proceso permanente de evaluación y mejora. «Este Gobierno asumió el compromiso, la responsabilidad y el costo que conlleva esa transformación», afirmó.
Compromiso con las protestas pacíficas y el fortalecimiento institucional
En relación con las protestas ciudadanas, Raful reafirmó el compromiso del Gobierno con el ejercicio democrático y el derecho de la ciudadanía a expresarse pacíficamente. Manifestó que la responsabilidad de las autoridades es escuchar las inquietudes de la población y trabajar para atender sus demandas dentro del marco institucional y el respeto a la ley.
Asimismo, explicó que el proyecto de nueva Ley Orgánica de la Policía Nacional fortalecerá los mecanismos de supervisión sobre los agentes al institucionalizar los protocolos de evaluación, regular por primera vez el uso de la fuerza y robustecer los controles internos para garantizar mayores niveles de transparencia y responsabilidad en el ejercicio de la función policial.
La funcionaria aseguró que el objetivo de la reforma es fortalecer la confianza ciudadana mediante una institución policial más profesional, transparente y plenamente sometida al imperio de la ley.