El Ministerio de Exteriores de Indonesia condenó este jueves como «acciones inhumanas» el trato dispensado por Israel a los activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos, después de que el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, difundiera imágenes en las que los activistas aparecen maniatados y hacinados en el puerto de Ashdod (sur de Israel).
«Indonesia condena las acciones inhumanas cometidas por Israel contra los voluntarios de la Flotilla Global Sumud. Dichas acciones son contrarias a los principios humanitarios y constituyen una clara violación del derecho internacional», señala el comunicado oficial. Yakarta añadió que «centra sus esfuerzos en la liberación de todos los indonesios detenidos», sin precisar el número de afectados, y que continuará supervisando el proceso hasta que todos puedan regresar a casa «lo antes posible».
Indonesia, que no mantiene relaciones diplomáticas con Israel y defiende históricamente la causa palestina, reaccionó así a las imágenes publicadas por Ben Gvir en redes sociales. En los vídeos se observa a los activistas a bordo de un buque militar, con las manos atadas, hacinados, de rodillas y con la cabeza contra el suelo, mientras suena el himno de Israel. También se ve al ministro recibiéndolos en tierra con un «bienvenidos a Israel» mientras ondea una bandera israelí, afirmando «así es como debe ser», mientras los activistas son conducidos cabizbajos.
Contexto de la flotilla
La flotilla internacional, que pretendía llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, fue interceptada en dos operativos registrados a finales de abril y esta semana. Las Fuerzas Armadas de Israel abordaron más de 50 embarcaciones y detuvieron a cientos de activistas procedentes de cerca de medio centenar de países.
Reacciones internacionales
España, Brasil, Chile, Italia y otros países han condenado también las imágenes difundidas por Ben Gvir y han exigido explicaciones al Gobierno de Benjamín Netanyahu. El primer ministro israelí intentó desmarcarse de los hechos al asegurar que los actos de su ministro «no se ajustan a los valores y normas de Israel».