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Japón y Corea del Sur se suman a la misión defensiva en Ormuz

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Sanae Takaichi, Japan’s prime minister and president of the Liberal Democratic Party (LDP), speaks during the party’s annual convention in Tokyo, Japan, on Sunday, April 12, 2026. Takaichi called for a lasting peace agreement during talks with Iranian President Masoud Pezeshkian after Washington and Tehran agreed a two-week ceasefire just before a US deadline. Photographer: Kiyoshi Ota/Bloomberg

Tokio/Seúl.– La guerra en Oriente Medio ha activado todos los resortes diplomáticos en Asia. La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, reiteró este viernes el compromiso de su país de adoptar "todas las medidas posibles" para contribuir a la estabilidad del estrecho de Ormuz, después de que Francia y Reino Unido anunciaran la creación de una misión multinacional defensiva para garantizar la libertad de navegación. Sin embargo, Takaichi dejó claro que las limitaciones constitucionales de Japón (su Constitución pacifista prohíbe el envío de activos militares a zonas de conflicto) condicionan su participación.

En un mensaje enviado a la reunión virtual de líderes sobre la navegación en Ormuz, organizada por París y Londres, la mandataria nipón expresó su reconocimiento por las iniciativas europeas y subrayó que "es fundamental" restablecer la estabilidad en el estratégico paso "lo antes posible". "Japón continuará trabajando estrechamente con la comunidad internacional, incluidos los países y organizaciones internacionales pertinentes, y mantiene su compromiso de adoptar todas las medidas posibles dentro de su alcance", afirmó Takaichi.

La vía diplomática frente al despliegue militar

A diferencia de Reino Unido y Francia, que han impulsado una misión naval, Japón ha optado por la vía diplomática y financiera. Takaichi recordó que Tokio anunció 10.000 millones de dólares en cooperación financiera para facilitar compras conjuntas de productos derivados del petróleo entre países asiáticos. También ha propuesto fomentar el establecimiento de corredores marítimos seguros. No obstante, a mediados de marzo, cuando las peticiones de Donald Trump para enviar activos militares a Ormuz eran constantes, Takaichi llegó a plantear la posibilidad de desplegar buques japoneses en la zona en el caso de que se implementara un alto el fuego. Por ahora, esa opción queda aparcada.

Corea del Sur: "Papel responsable" y dependencia energética

El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, fue más explícito en su compromiso. Tras participar en la cumbre virtual, aseguró que su país desempeñará "un papel responsable para garantizar la libertad de navegación en el estrecho, basado en el Derecho Internacional". Seúl participará "activamente en los esfuerzos de la comunidad internacional" y planea "buscar activamente maneras de fortalecer la cooperación diplomática y militar de cara a futuros cambios en la situación".

La dependencia de Corea del Sur de Ormuz es abrumadora: aproximadamente el 70% de sus importaciones de petróleo pasan por el estrecho. "Garantizar la estabilidad en esta vía marítima y la libertad de navegación es una cuestión fundamental directamente vinculada a nuestra economía y a la vida de nuestra población", enfatizó Lee.

La misión europea, un primer paso

La reunión virtual, copresidida por el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer, reunió a países "no beligerantes" dispuestos a colaborar en una misión "puramente defensiva". España, por ejemplo, rechazó participar en cualquier operación militar vinculada a la guerra, aunque se mostró abierta a una misión bajo el paraguas de la ONU cuando cese el conflicto. Japón y Corea del Sur, en cambio, han optado por un apoyo condicionado.

Mientras tanto, el estrecho de Ormuz permanece abierto temporalmente tras el anuncio de Irán, pero el bloqueo naval estadounidense continúa. La comunidad internacional busca soluciones para garantizar el flujo del 20% del petróleo mundial que transita por esa angosta vía. Japón, con su Constitución pacifista, y Corea del Sur, con su dependencia energética, han dado sus primeros pasos. La misión defensiva europea es solo el comienzo. El mundo, una vez más, mira hacia el Golfo. Y Asia, también.