Santo Domingo.– El aguacero no da tregua, y las autoridades han decidido no jugar con la seguridad de los más pequeños. El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD) anunció este miércoles la suspensión de la docencia en varias provincias del país, como medida preventiva ante la incidencia de una vaguada que mantiene en vilo a gran parte del territorio nacional.
La decisión, adoptada en coordinación con el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) y el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), responde a las alertas por lluvias intensas, tormentas eléctricas y el riesgo de inundaciones repentinas, crecidas de ríos y deslizamientos de tierra. La prioridad, según el comunicado oficial, es garantizar la seguridad de estudiantes, docentes y personal administrativo.
¿Qué provincias están afectadas?
Aunque el MINERD no detalló un listado específico en el comunicado, la suspensión aplica para todos los centros educativos —públicos y privados— ubicados en las demarcaciones que se encuentran bajo alerta amarilla y verde por el mal tiempo. Según el último boletín del COE, las provincias en alerta amarilla (riesgo moderado) son Monseñor Nouel, San José de Ocoa y San Cristóbal. Mientras que en alerta verde (riesgo mínimo) se encuentran Santo Domingo, Distrito Nacional, Santiago Rodríguez, Elías Piña, Azua, Barahona, Santiago, Puerto Plata, Dajabón, La Vega, La Altagracia, Duarte (con especial atención al Bajo Yuna) y Peravia.
En todas estas demarcaciones, las aulas permanecerán cerradas este miércoles. Las autoridades educativas han instruido a los directores de los centros a notificar a las familias y a activar los protocolos de emergencia en caso de que las instalaciones sean requeridas como refugios temporales.
Un respiro para la prevención
La decisión del MINERD no es un capricho. La vaguada, combinada con los vientos húmedos del este/sureste, ha dejado acumulados de lluvia significativos en las últimas horas, y los modelos meteorológicos indican que las precipitaciones continuarán durante la tarde y la noche. En lugar de esperar a que ocurra una tragedia, las autoridades han optado por anticiparse.
“Es mejor prevenir que lamentar”, reza el dicho popular. Y en este caso, el gobierno parece haberlo internalizado. La suspensión de clases evita que miles de estudiantes y profesores tengan que exponerse a carreteras peligrosas, ríos crecidos y posibles inundaciones. Los padres de familia, por su parte, han recibido la noticia con alivio, aunque muchos enfrentan ahora el desafío de qué hacer con sus hijos en un día laboral.
Recomendaciones para la población
El COE y el MINERD reiteran el llamado a la población a mantenerse atenta a los boletines oficiales, evitar cruzar ríos y cañadas, y no realizar desplazamientos innecesarios en zonas vulnerables. También se recomienda asegurar techos y objetos que puedan ser arrastrados por el viento, y estar listos para posibles evacuaciones preventivas en áreas de alto riesgo.
El clima no da tregua, pero la prudencia sí
Las lluvias seguirán cayendo, al menos, hasta el jueves. Los meteorólogos advierten que la vaguada podría prolongar su influencia sobre el país durante los próximos días. Mientras tanto, las autoridades educativas monitorean la situación minuto a minuto. La suspensión de clases es por hoy, pero si las condiciones no mejoran, podría extenderse.
Por ahora, los estudiantes tienen un día libre inesperado. Pero no es para jugar en la calle, sino para resguardarse en casa. Porque cuando la naturaleza se desata, la mejor lección que se puede aprender es la de la prudencia. Y esa, desde luego, no está suspendida.