Al menos un niño palestino ha sido asesinado en promedio cada semana desde principios de 2025 hasta la actualidad, denunció este martes Unicef, que alertó sobre el riesgo de «normalizar» su sufrimiento. «Setenta niños palestinos han muerto en este periodo, el 93 % de ellos fueron asesinados por fuerzas israelíes, mientras que otros 850 niños resultaron heridos», declaró en Ginebra el portavoz del organismo, James Elder, quien precisó que en la mayoría de los casos se utilizó munición real.
La denuncia se produce en un contexto de escalada de ataques de colonos judíos contra la población palestina en Cisjordania y Jerusalén Este, con niveles nunca vistos. La Oficina de Asuntos Humanitarios señaló que en marzo se registró el mayor número de palestinos heridos por ataques de colonos en los últimos 20 años, y que estas agresiones son cada vez más coordinadas. Elder detalló que los incidentes incluyen «niños tiroteados, apuñalados, golpeados y rociados con gas pimienta».
«Lo que se está desarrollando no es solo una escalada de la violencia contra los niños palestinos, sino el desmantelamiento progresivo de las condiciones que los niños necesitan para sobrevivir y desarrollarse», lamentó. Unicef sostiene que este contexto busca privar a los palestinos, incluidos los niños, de sus derechos más elementales. Como ejemplo, menciona las restricciones a la circulación: en los últimos 30 meses se han impuesto más de 900 barreras y restricciones adicionales en Cisjordania, lo que aísla regularmente a los niños de sus escuelas, hospitales y otros servicios esenciales.
Paralelamente, aumentan las detenciones de menores. Según los datos independientes más recientes, 347 niños palestinos de Cisjordania se encuentran en detención militar israelí por presuntos delitos relacionados con la seguridad, la cifra más alta en ocho años. Más de la mitad (180) están bajo detención administrativa, careciendo de garantías procesales mínimas como asesoramiento jurídico o el derecho a impugnar su detención.