Economía

El petróleo sube impulsado por la tensión en Ormuz y el desplome de las reservas estratégicas de EE.UU.

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El precio del barril de petróleo intermedio de Texas (WTI) ha iniciado la jornada de este martes con un ligero avance del 0,35 %, situándose en 82,42 dólares, en un mercado que sigue pendiente de la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz. A las 09:00 hora local (13:00 GMT), los futuros para el mes de septiembre sumaban 0,29 dólares respecto al cierre de la víspera.

Las tensiones geopolíticas se han intensificado después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, exigiera este lunes una indemnización a Irán por los daños causados por la República Islámica en conflictos pasados, en respuesta a la lista de condiciones que Teherán presentó el sábado para reabrir el tráfico marítimo por Ormuz. Trump mencionó el atentado contra el destructor USS Cole en el año 2000, en el que murieron 17 estadounidenses, un ataque que Washington atribuye a Irán. "Ahora también exijo una compensación a Irán por todas las personas que han matado y herido gravemente con sus bombas", escribió el mandatario en su red Truth Social.

Por su parte, Irán reafirmó el domingo que no mantiene negociaciones con Washington y que no está dispuesto a retomarlas mientras Estados Unidos incumpla el memorando de entendimiento alcanzado en junio. Teherán exige, entre otras condiciones, el fin del bloqueo naval, el levantamiento de sanciones y el pago de reparaciones de guerra. Los operadores dudan de que ambas partes lleguen a un acuerdo a corto plazo para poner fin al conflicto y reabrir una ruta por la que antes de la guerra transitaba alrededor del 20 % del suministro mundial de crudo.

El crudo estadounidense se disparó un 5 % en la jornada del lunes, apoyado por esta incertidumbre geopolítica y por el desplome de las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos (SPR), que cayeron la semana pasada hasta los 298,7 millones de barriles, su nivel más bajo en más de cuatro décadas. Un dato que añade presión alcista a un mercado ya de por sí tensionado por los conflictos en Oriente Medio.