Un violento tornado sacudió este lunes la localidad de Pomas, en el departamento de Aude, al sur de Francia, dejando un balance de 39 heridos —dos de ellos en estado crítico— y cuantiosos daños materiales que afectaron a más de 300 hogares. El fenómeno, registrado alrededor de las 17:20 horas en medio de una intensa tormenta cercana a Carcasona, arrancó techos, derribó árboles y causó graves destrozos en vehículos e infraestructuras.
Diecisiete de los heridos fueron trasladados a centros hospitalarios, mientras que las autoridades locales han descartado, por el momento, la existencia de personas desaparecidas. Durante la noche, los damnificados que no pudieron regresar a sus viviendas fueron acogidos en el salón multiusos de Pomas con asistencia de la Cruz Roja, mientras que otros encontraron refugio en casas de familiares o municipios vecinos.
Un dispositivo de 75 bomberos, reforzado por equipos especializados, continúa este martes con las labores de inspección para evaluar la estabilidad de las estructuras y descartar riesgos de derrumbe. La gendarmería mantiene acordonada la zona, varias carreteras permanecen cortadas y alrededor de 1.400 hogares siguen sin suministro eléctrico debido a los daños en la red.
Aunque en redes sociales circularon cifras no confirmadas de vientos de 400 kilómetros por hora, un especialista del observatorio francés Keraunos estimó que las ráfagas pudieron superar los 200 km/h, alcanzando probablemente los 220 km/h, lo que sitúa el fenómeno en el umbral de los tornados más destructivos registrados en el país en las últimas décadas.