Las importaciones rusas de ropa procedente de China alcanzaron en el primer trimestre del año los 1.100 millones de dólares, lo que supone un incremento del 60 % respecto al mismo periodo del año anterior, según informó este martes el diario Kommersant. El volumen de importación en el primer trimestre de 2025 fue de 679 millones de dólares. Este año, la proporción de productos chinos representó un 24,8 % del total, 4,3 puntos porcentuales más que en 2025.
Los expertos citados por Kommersant atribuyen la creciente popularidad de la ropa china a la mayor presencia de marcas blancas en el mercado ruso. Sin embargo, este cambio coincide con el cierre generalizado de tiendas y marcas nacionales. Grandes cadenas han informado de cierres de hasta dos tercios de sus establecimientos. La empresa Gloria Jeans, fundada en 1988, planea cerrar 200 de sus 600 locales este año, además de deslocalizar su producción, que dejó de ser rentable debido a la difícil situación económica del país, marcada por la inflación, las altas tasas de interés y la caída de la demanda.
La recesión en el sector de la moda se observa desde 2025, cuando 28 marcas anunciaron su salida del mercado nacional. En el cuarto trimestre de 2025, este sector lideró el número de cierres de tiendas en los centros comerciales de Moscú, con un 56 % del total.
Según Kommersant, las importaciones de ropa china seguirán creciendo, aunque a un ritmo más lento debido a la caída de la demanda del consumidor y a posibles restricciones regulatorias, como ya ocurrió en el sector del automóvil, cuando el gobierno ruso obligó a localizar la producción de marcas chinas. Además, la entrada en vigor de nuevos tipos impositivos podría provocar un aumento de entre el 25 y el 30 % en los precios al consumidor de los productos importados, y un resurgimiento de los canales de importación paralela, aquellos que evitan las sanciones internacionales a Moscú.