Toronto, Canadá. – El Toronto Stadium será testigo este jueves de un duelo cargado de simbolismo, historia y emoción: Cristiano Ronaldo, de 41 años, y Luka Modric, de 40, antiguos socios del Real Madrid y capitanes de Portugal y Croacia, se medirán en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 en un partido que decidirá quién sigue en carrera y quién se despide del torneo.
La eliminatoria enfrenta a dos generaciones doradas que han marcado una época. Lo que el Real Madrid unió durante seis temporadas, Toronto lo separará ahora. Ronaldo, en su sexto Mundial, y Modric, en el quinto, nunca han levantado la Copa del Mundo; solo uno de ellos podrá seguir persiguiendo el título que falta en sus vitrinas. La expectación en la ciudad canadiense ha desbordado todas las previsiones, con comunidades portuguesa y croata profundamente arraigadas que han llenado las calles de camisetas y banderas.
La admiración entre dos gigantes
A pesar de sus personalidades contrapuestas, Ronaldo y Modric han mantenido una relación de respeto mutuo. En septiembre de 2024, tras un partido de la Liga de Naciones, el portugués declaró entre risas: «Los viejos siguen jugando. Es precioso, es fútbol. Son momentos que guardamos en nuestros corazones para siempre». Cuando Modric salió del Real Madrid, Ronaldo escribió en redes sociales: «Gracias por todo, Luka. Fue un honor compartir tantos momentos contigo en el club».
Por su parte, el centrocampista croata aseguró en 2023 que el portugués había sido el mejor futbolista con el que ha jugado: «Lo más especial de Cristiano Ronaldo es su ética de trabajo. Siempre quiere más y más; nunca está contento con lo que hace».
Portugal: talento sin certezas
Portugal llega al duelo con más calidad que garantías. El equipo de Roberto Martínez fue segundo del Grupo K, detrás de Colombia, tras empatar con la República Democrática del Congo (0-0), golear a Uzbekistán (5-0) y cerrar con un empate sin goles ante los cafeteros. João Félix pidió calma y defendió que los empates no significan pérdida de confianza.
El debate sobre Cristiano también ha marcado la previa: el capitán anotó dos goles ante Uzbekistán, pero apenas fue visible frente a Colombia. Para Martínez, sin embargo, Ronaldo sigue siendo el eje emocional y ofensivo de un equipo que cuenta con Bruno Fernandes, Bernardo Silva, Vitinha, Rafael Leão y João Neves.
Croacia: el oficio de las grandes noches
Croacia llega con menos brillo, pero con la experiencia y el oficio que la ha llevado a finales y semifinales en los últimos Mundiales. Fue segunda del Grupo L, por detrás de Inglaterra, después de reponerse con victorias ante Panamá (3-0) y Ghana (1-0). Ante los africanos, Modric volvió a aparecer en el momento clave con una asistencia que sostuvo la supervivencia croata.
Zlatko Dalic buscará bajar el ritmo del partido con Modric y Mateo Kovacic, protegerse con Josko Gvardiol y castigar a Portugal en transiciones o acciones a balón parado. La duda es si Croacia podrá resistir físicamente ante un equipo luso más profundo y vertical.
El factor Toronto: una ciudad dividida
El ambiente será un factor determinante. Toronto ya fue territorio croata en la fase de grupos, con miles de aficionados y una bandera gigante de camino al estadio. Esta vez, la comunidad portuguesa —140.000 personas en el área metropolitana— ha respondido con la misma pasión, convirtiendo el partido en un evento histórico para la ciudad. La afición promete un espectáculo que estará a la altura de los protagonistas.
Alineaciones probables
Portugal: Diogo Costa; Diogo Dalot, Rúben Dias, Gonçalo Inácio, Nuno Mendes; João Neves, Vitinha, Bruno Fernandes; Bernardo Silva, Cristiano Ronaldo y Rafael Leão. Seleccionador: Roberto Martínez.
Croacia: Dominik Livakovic; Josip Stanisic, Josip Sutalo, Josko Gvardiol, Marin Pongracic; Mateo Kovacic, Luka Modric, Mario Pasalic; Nikola Vlasic, Andrej Kramaric e Ivan Perisic. Seleccionador: Zlatko Dalic.
El duelo está programado para las 19:00 hora local (23:00 GMT) en el Toronto Stadium. El ganador se enfrentará en octavos de final al vencedor de la serie entre España y Austria. Dos leyendas, un balón, un sueño. Solo uno seguirá en pie.