Robert De Niro no acudió a felicitar a Donald Trump por su 80 cumpleaños. Al contrario, el oscarizado actor de 82 años aprovechó un acto en Nueva York —organizado como alternativa a las celebraciones del presidente— para lanzar una andanada verbal digna de sus mejores papeles. Y lo hizo con una cita de la comedia Midnight Run (1988) que el público coreó al instante.
"Shut the fuck up": la frase que incendió el acto
Ante una audiencia que reivindicaba la Primera Enmienda, De Niro se declaró "casi absolutista de la libertad de expresión", pero advirtió: "Cuando oigo algo que no me gusta, recurro a mi propia libertad de expresión para responder". Y puso ejemplos recientes de Trump: "No pienso en la situación económica de los estadounidenses, ni siquiera un poco". Ante esa frase, De Niro espetó: "Shut the fuck up". Luego, otra perla: "El miércoles, Trump dijo: 'I love the inflation'". El público coreó entonces la célebre réplica de Midnight Run.
"Amar a mi país empieza a sonar como amar a quien te maltrata"
El actor fue más allá y trazó un paralelismo entre el patriotismo actual y la violencia doméstica: "No puedo querer a un país que inicia guerras inhumanas, que deja sin sanidad a millones para enriquecer a los amigos de Trump y Epstein, que envía milicias a disparar contra ciudadanos, que tortura y separa familias. No puedo querer a un país dirigido por un tirano racista, misógino y xenófobo". Y concluyó: "Quiero volver a amar a mi país. Quiero recuperar mi país".
El historial de un enfrentamiento visceral
No es la primera vez. Trump ya pidió la deportación de De Niro junto a las congresistas Ilhan Omar y Rashida Tlaib, calificándolo de "enfermo y demente con un cociente intelectual bajísimo". El año pasado, el presidente amenazó con revocar la ciudadanía a la actriz Rosie O’Donnell (que se mudó a Irlanda tras su reelección). De Niro, en cambio, se queda y pelea: con la misma libertad de expresión que Trump dice defender, pero que el actor utiliza para recordarle, en mayúsculas, que se calle.