El Gobierno de Pakistán ha asegurado este jueves que continúa trabajando "con todos los medios posibles" para reencauzar las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, a pesar de los recientes episodios de violencia militar que han sacudido la región. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores paquistaní, Tahir Andrabi, confirmó en su rueda de prensa semanal que los diálogos siguen en marcha, con el objetivo de normalizar la situación —especialmente en el estratégico estrecho de Ormuz— y reducir la escalada.
Andrabi subrayó el papel central de Pakistán como mediador en el conflicto, y aseguró que Islamabad está haciendo "todo lo posible" para que ambas potencias retornen al Memorando de Entendimiento de Islamabad, un marco diplomático preliminar firmado en junio pasado con la mediación paquistaní para poner fin a las hostilidades. El portavoz instó a las partes a ejercer la "máxima moderación" y a cumplir plenamente su compromiso de reanudar las conversaciones técnicas para implementar el acuerdo, en línea con la declaración conjunta emitida por Pakistán y Catar el 22 de junio.
El llamamiento se produce días después de que el ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, pidiera directamente a su homólogo iraní, Abbas Araghchi, mantener la contención. Andrabi advirtió que la situación de seguridad en la región "sigue siendo precaria", pese a una relativa calma en los últimos días, y recordó que la reciente escalada —que incluyó nuevos ataques estadounidenses contra objetivos militares iraníes y amenazas de los rebeldes hutíes en el mar Rojo— amenaza con desbaratar cualquier avance diplomático.
Con este nuevo impulso, Pakistán intenta rescatar un acuerdo que, aunque frágil, sigue siendo la única hoja de ruta para evitar una confrontación abierta en una de las rutas marítimas más sensibles del planeta.