El rey Carlos III ha zanjado de forma tajante cualquier especulación sobre un posible acercamiento institucional entre la Corona británica y el príncipe Enrique y su esposa, Meghan, tras el regreso de la pareja al Reino Unido después de seis años de ausencia. En una carta filtrada por varios medios británicos, el monarca responde a las peticiones de aclaración sobre el estatus de los duques de Sussex y subraya que no habrá cambios en su situación actual.
«No habrá cambios en el estatus actual del Duque y la Duquesa de Sussex. Su tratamiento como Su Alteza Real sigue en suspenso y no se usarán», señala el rey en la misiva, que recuerda que fueron ellos quienes eligieron su independencia financiera y la protección de su intimidad, una decisión que «seguirá siendo respetada por completo». Con este movimiento, el soberano deja claro que, pese al reencuentro familiar y la expectación generada por la visita, Enrique y Meghan permanecen fuera de la institución real y no recuperarán los privilegios asociados a los títulos que en su día ostentaron.
La carta, emitida tras una serie de peticiones para aclarar la situación, cierra cualquier posibilidad de un regreso formal al seno de la familia real, mientras la pareja se encuentra en el Reino Unido acompañada de sus dos hijos, Archie y Lilibet, en lo que ha sido su primer viaje conjunto a suelo británico en seis años. La decisión del monarca reafirma la firmeza de la Corona en mantener las distancias con los Sussex, a la vez que respeta el camino que ellos mismos eligieron al alejarse de sus deberes institucionales.