Los New York Knicks son, por fin, campeones de la NBA. La espera, que se alargaba desde 1973, terminó este sábado en San Antonio con una nueva exhibición de carácter: remontaron 16 puntos a los Spurs para imponerse 94-90 y cerrar la serie 4-1. Jalen Brunson, con unos estratosféricos 45 puntos (casi la mitad del equipo), fue el MVP incuestionable de una noche histórica.
Otra remontada de antología
Después de la épica remontada de 29 puntos en el Madison Square Garden en el cuarto partido, los Knicks viajaron a Texas con la misión de sentenciar. Y lo hicieron ante miles de hinchas neoyorquinos que invadieron el Frost Bank Center. Brunson anotó 14 de sus 27 tiros de campo, secundado por Mikal Bridges (14 puntos) y Josh Hart (doble-doble: 13 puntos y 11 rebotes).
Los Spurs, liderados por Dylan Harper (25 puntos) y el francés Victor Wembanyama (doble-doble de 19 puntos y 14 rebotes), pagaron su falta de experiencia y volvieron a quedarse a las puertas.
Karl-Anthony Towns: "Estaba escrito para Nueva York"
El dominicano Karl-Anthony Towns vivió una noche agridulce en lo individual (solo 2 puntos y expulsado por faltas), pero se proclamó campeón siguiendo la estela de su compatriota Al Horford. Tras el partido, Towns reivindicó el destino: "Esto estaba escrito para Nueva York. Esta noche salimos a tomarlo". Y recordó los momentos duros: "Me he caído muchas veces y he escuchado a mucha gente decirme que me quedara en el suelo. Pero siempre me he levantado".
Como no podía ser de otra forma, dedicó el título a su madre, fallecida en 2020 por COVID-19: "Gracias, mamá. Gracias por darme una". Towns promedió en estas Finales 13 puntos y 10,6 rebotes por partido, aportando solidez al sueño cumplido de la Gran Manzana.