El papa León XIV ha dispuesto una primera ayuda de 100.000 euros para los damnificados por el terremoto que sacudió Colombia, un donativo que será canalizado directamente a través de la Conferencia Episcopal del país para garantizar su distribución entre las zonas más afectadas. El monto, acordado con los beneficiarios, constituye una donación inicial para cubrir las necesidades más urgentes, mientras el Dicasterio para el Servicio de la Caridad —dirigido por el español Luis Marín de San Martín— permanece atento a nuevas necesidades que puedan surgir.
Durante la audiencia general de este miércoles, el pontífice expresó su cercanía con el pueblo colombiano y elevó sus oraciones por las víctimas y sus familias. "Deseo expresar mi solidaridad con nuestros hermanos y hermanas colombianos, que han sufrido las consecuencias del reciente terremoto, que ha causado numerosas víctimas y heridos, además de ingentes daños materiales", afirmó en su saludo a los fieles de habla hispana. El Papa también agradeció el esfuerzo de los equipos de rescate y asistencia desplegados en las zonas afectadas.
El terremoto, de magnitud 7.4, ha dejado hasta el momento un saldo de al menos dos centenares de heridos, un número aún indeterminado de desaparecidos, decenas de edificios colapsados y graves daños en infraestructuras críticas como hospitales, aeropuertos y sistemas de transporte, especialmente en el centro y occidente del país. La ayuda vaticana se suma a los esfuerzos internacionales para aliviar la emergencia en una de las peores catástrofes naturales que ha sufrido Colombia en los últimos años.