Farándula Justicia

Pequeña victoria de Brad Pitt contra Angelina Jolie en la batalla legal por Château Miraval

IMG 6637

Un fallo judicial reciente ha dado un vuelco significativo al prolongado litigio entre Brad Pitt y Angelina Jolie por la propiedad del viñedo Château Miraval, en el sur de Francia. El tribunal ha ordenado a Jolie que entregue, en un plazo de 45 días, correos electrónicos y mensajes privados relacionados con la venta de su participación en la finca, una decisión que podría revelar detalles cruciales sobre las negociaciones.

El núcleo del conflicto
La disputa se centra en la venta que Jolie realizó en 2021 de su parte del viñedo al grupo empresarial Stoli. Pitt alega que ambos habían pactado no enajenar sus respectivas participaciones sin el consentimiento mutuo, un acuerdo que, según su demanda, Jolie incumplió. El actor solicitó en 2022 la anulación de la operación, así como una indemnización.

La nueva evidencia solicitada
Pitt había solicitado específicamente las comunicaciones entre Jolie y su equipo cercano –incluyendo a su gestor empresarial y asesores– sosteniendo que estas conversaciones son esenciales para esclarecer los términos y la intencionalidad de la venta. El magistrado ha determinado que dichos documentos no están protegidos en su totalidad por el privilegio abogado-cliente y deben ser incorporados al proceso de descubrimiento de pruebas.

Posturas enfrentadas
Mientras la defensa de Pitt celebra la medida como un paso hacia la transparencia, el equipo legal de Jolie ha anunciado su intención de apelar. Su abogado, Paul Murphy, argumenta que la decisión viola sus derechos y constituye “una nueva manifestación del esfuerzo de años” de Pitt por controlarla. Jolie había defendido la confidencialidad de esas comunicaciones.

Trasfondo de una ruptura
Château Miraval, adquirido por la pareja en 2008 y escenario de su boda en 2014, simbolizaba un proyecto familiar y empresarial conjunto. Su venta se ha convertido en el último capítulo de una compleja separación legal, tras su divorcio definitivo en 2024, transformando lo que era un patrimonio compartido en el epicentro de una batalla judicial con ramificaciones financieras y personales.