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Pedro Sánchez resta importancia a un correo del Pentágono sobre la suspensión de España de la OTAN

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Nicosia.– El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, restó este viernes toda credibilidad a un supuesto correo electrónico del Pentágono que, según una información de Reuters, planteaba la suspensión de España de la OTAN debido a su postura sobre la guerra en Irán. Con la serenidad que le caracteriza, Sánchez respondió a los periodistas en Nicosia, donde se encuentra de visita oficial, con un mensaje claro: su Ejecutivo no se guía por filtraciones informales, sino por "documentos oficiales y los posicionamientos que haga, en este caso, Estados Unidos".

"La posición del Gobierno de España es clara: absoluta colaboración con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional", afirmó Sánchez, al ser preguntado sobre si teme que el presidente Donald Trump intente expulsar a España de la Alianza Atlántica. Y mostró su "absoluta tranquilidad". No en vano, recordó que "España tiene fuerzas militares en el este de Europa para defender la integridad territorial de la zona ante la amenaza de Rusia", y que también apoya a Ucrania utilizando instrumentos de la OTAN para financiar la compra de armamento.

El debate del gasto: 2,1% del PIB y un socio leal

El jefe del Ejecutivo español no pasó por alto la cuestión del gasto en defensa, un punto de fricción recurrente con la administración Trump. Recordó que en la cumbre de la OTAN del año pasado se planteó un objetivo del 5% del PIB, una cifra que España considera desorbitada. "Las capacidades que nos pide la Alianza se pueden cumplir con un 2,1% de nuestro PIB", explicó Sánchez. Y destacó que, por primera vez este año, España ha alcanzado ese porcentaje. "Cumplimos con las obligaciones, somos un socio leal", sentenció.

El mensaje de Sánchez es un intento de desactivar la tensión generada por un correo electrónico cuya autenticidad no ha sido confirmada. La relación entre España y Estados Unidos ha sido tensa desde que el gobierno de Pedro Sánchez se negó a participar en la guerra contra Irán, cerró el espacio aéreo a los aviones estadounidenses y no autorizó el uso de las bases de Morón y Rota. Trump ha calificado a España de "socio terrible" y ha amenazado con embargos comerciales. Pero el presidente español se mantiene firme: la legalidad internacional está por encima de cualquier presión.

Un aliado incómodo, pero leal

La posibilidad de que España sea suspendida de la OTAN parece remota, ya que el Tratado de Washington no contempla un mecanismo de expulsión. Sin embargo, la mera especulación refleja el clima de confrontación entre la Casa Blanca y algunos socios europeos. Sánchez, que ha hecho de la defensa del multilateralismo una bandera, insiste en que España cumple con sus responsabilidades. "No hay debate", zanjó.

Mientras tanto, la guerra en Irán continúa, el estrecho de Ormuz sigue bloqueado y los precios del petróleo se mantienen altos. En este contexto, la advertencia del Pentágono, real o no, es un recordatorio de que la Alianza Atlántica enfrenta tensiones internas sin precedentes. España ha elegido su bando: el de la legalidad internacional. Y Sánchez, al menos por ahora, no parece dispuesto a dar marcha atrás. La tranquilidad, dice, es absoluta. Pero en la política internacional, la tranquilidad suele ser el preludio de la tormenta.