Salud

Miedo al ébola y desinformación vacían aulas en RDC

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Kinsasa, República Democrática del Congo.– El temor al ébola y la propagación de rumores han provocado una masiva deserción escolar en las zonas afectadas por el brote declarado el pasado 15 de mayo en el este del país, alterando exámenes y generando un profundo rechazo a las medidas sanitarias, según testimonios recogidos por la ONG Save The Children. La organización ha puesto en marcha una iniciativa educativa con marionetas, canciones y juegos para enseñar a los niños a prevenir el contagio y combatir la desinformación.

El brote, que ya es el tercero más grave de la historia de la RDC, ha registrado 1.003 casos confirmados y 254 muertes, entre ellas al menos 26 niños, según datos oficiales. En la provincia de Ituri, epicentro de la epidemia, el miedo ha crecido casi tan rápido como los rumores, afectando gravemente la vida cotidiana y el acceso a la educación.

«Pensaban que era algo inventado»: el miedo en las aulas

Alfred, un maestro de 40 años en una zona afectada, relató que «cuando los niños escucharon hablar de esta enfermedad, tuvieron miedo porque pensaban que era algo inventado y que ni siquiera debían venir a la escuela». Los rumores sobre vacunaciones obligatorias en los centros educativos provocaron que muchos estudiantes dejaran de asistir, llegando a esconderse entre los arbustos para evitar ir a clase. «Un día vino un responsable educativo y encontró solamente tres alumnos delante de mí», recordó.

Rumores y desconfianza hacia los trabajadores sanitarios

El profesor describió la propagación de información falsa a través de «radios sin pilas» —conversaciones informales y redes sociales—, que alimentan el rechazo a las medidas sanitarias. «Dicen que cuando alguien llega al hospital, en lugar de recibir medicamentos, le inyectan agua en el cuerpo y eso es lo que mata», afirmó, señalando que estas creencias generan miedo incluso a acercarse a los trabajadores de la salud.

Alice, una alumna de 13 años que sueña con ser médica, confesó su temor: «Cuando escucho lo que dice la gente, que muchos han muerto de ébola, me asusta mucho». La joven lamentó que algunos vecinos nieguen la existencia de la enfermedad, y advirtió del impacto en la educación: «Los niños no pueden ir a la escuela por la enfermedad».

Un futuro educativo en riesgo

Irene, madre de cuatro hijos y desplazada por la violencia armada, alertó sobre las consecuencias a largo plazo: «Si el ébola continúa, los niños se quedarán en casa sin estudiar y eso creará un vacío en su futuro. Algunas niñas se casarán demasiado jóvenes». Aseguró que la vida cotidiana se ha visto profundamente alterada: «Las fronteras están cerradas y la vida va hacia atrás».

Save The Children: las escuelas pueden ser aliadas en la prevención

Ante esta situación, Save The Children ha lanzado una iniciativa lúdica para enseñar a niños menores de cuatro años a prevenir el ébola y desmontar mitos. El responsable de la respuesta al ébola de la ONG, Babou Rukengeza, subrayó que «las escuelas pueden desempeñar un papel fundamental no solo para mantener la educación, sino también para ayudar a detener la propagación del virus y ofrecer un espacio seguro para los niños». La organización advierte que la resistencia a las medidas sanitarias sigue siendo elevada, con familias que se niegan a permitir la desinfección de sus hogares o abandonan los centros de aislamiento tras un diagnóstico positivo.