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Macron defiende vetar redes sociales a menores de edad

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Villers-Cotterêts, Francia.– El presidente francés, Emmanuel Macron, ha lanzado este jueves el que podría ser el mayor desafío a la hegemonía digital de la última década. En un discurso pronunciado en la Ciudad Internacional de la Lengua Francesa, Macron propuso prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años en toda la Unión Europea, y advirtió que el consumo constante de contenidos breves y superficiales está creando una "jungla" que erosiona la atención, la lectura y la interacción social. "Ante la falta de atención y la soledad, está la lectura, están las palabras", sentenció.

La propuesta, que Macron defenderá esta tarde en una videoconferencia con una quincena de líderes europeos, busca establecer una "mayoría de edad digital" común en el bloque. Francia, Grecia, Dinamarca y Eslovenia ya se han posicionado a favor de fijar esa edad en 15 años; España y Eslovaquia, en 16; mientras que en Italia algunas fuerzas políticas apuestan por los 14. Chipre también se ha sumado a la iniciativa. Sin embargo, varios países, especialmente los nórdicos y bálticos, se oponen firmemente.

"Una jungla que capta la atención y dificulta la concentración"

Macron no escatimó en metáforas para describir el impacto de las plataformas digitales en las nuevas generaciones. "El auge de las redes sociales ha generado un entorno sin normas claras, una jungla que capta la atención de los jóvenes y dificulta su capacidad de concentración", argumentó. El presidente francés subrayó que dos problemas se han intensificado en la sociedad contemporánea: la falta de atención y el aumento de la soledad, fenómenos que afectan especialmente a niños y adolescentes, pero también a los adultos.

Para combatirlos, Macron propuso no solo el veto a las redes sociales para menores de 15 años, sino también la instauración de una "jornada mensual sin conexión digital" en las escuelas, con el objetivo de fomentar la interacción directa y recuperar prácticas como la lectura en voz alta. "Necesitamos bajar un poco el ritmo y ayudaros a convertiros en adultos y, sobre todo, en ciudadanos", dijo el mandatario a un grupo de jóvenes en la Ciudad Internacional de la Lengua Francesa, en Villers-Cotterêts.

El idioma como escudo frente a la superficialidad digital

El acto, centrado en la promoción de la lengua francesa, sirvió a Macron para vincular su propuesta digital con una estrategia más amplia de refuerzo del aprendizaje lingüístico y cultural. "El dominio del idioma no solo facilita la comunicación, sino que resulta esencial para formar ciudadanos capaces de escuchar, expresarse y participar en la vida pública", afirmó. Insistió en la importancia de dedicar más tiempo a la lectura, la escritura y actividades como el teatro, que permiten a los jóvenes comprender mejor su idioma y desarrollar vínculos sociales más sólidos.

El presidente francés recordó el valor de la lengua como elemento de cohesión social e identidad colectiva, y destacó su papel histórico en la construcción del Estado francés. "Ante la falta de atención y la soledad, está la lectura, están las palabras; así que aprendedlas y sacadles el máximo provecho", arengó.

Una iniciativa europea con divisiones profundas

La propuesta de Macron llega en un momento en que varios países europeos han avanzado de forma unilateral y desordenada en el establecimiento de edades mínimas para el acceso a redes sociales. Francia, Grecia, Dinamarca y Eslovenia quieren fijar la edad digital mínima en 15 años; España, en 16; mientras que en Italia, algunas fuerzas políticas abogan por los 14. Chipre también se ha sumado a la iniciativa. Sin embargo, en el otro lado están varios países —especialmente los nórdicos y bálticos— que se oponen firmemente, argumentando que la regulación debe ser nacional y que una prohibición general podría ser contraproducente.

La reunión de esta tarde, en la que participarán también la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y los líderes de los seis países que ya han avanzado en el veto, buscará acercar posturas. Pero las diferencias son profundas. Macron, que se ha convertido en el abanderado de la regulación digital en Europa, confía en que su propuesta sirva de catalizador. "Necesitamos normas claras", insiste. Mientras tanto, los adolescentes europeos siguen desplazándose por TikTok e Instagram, ajenos al debate que decidirá su futuro digital. La guerra de Macron contra las redes sociales acaba de empezar. Y el campo de batalla es toda Europa.