LeBron James, estrella de los Philadelphia 76ers, respondió este jueves con ironía y una sonrisa a las críticas del presidente Donald Trump, quien lo acusó de faltar al respeto al himno nacional durante el partido que su equipo disputó el martes en Nueva York. Lejos de entrar en la confrontación directa, el jugador se limitó a repetir dos veces, con gesto divertido en los vestuarios tras la remontada de 29 puntos de los Sixers contra los Cleveland Cavaliers: «Un día con pocas noticias en la oficina».
La reacción de LeBron llega después de que Trump arremetiera contra él en redes sociales, acompañando su mensaje con un video en el que se ve al baloncestista ensayando, sin balón, el tiro y su swing de golf mientras sonaba el himno. «¡Mientras suena nuestro himno nacional, LeBron James le falta al respeto a nuestro país! Dije desde el principio que no vale nada; ¡es una vergüenza total!», escribió el mandatario. Y añadió: «¡LeBron James debería pedir disculpas a todos esos grandes guerreros y héroes estadounidenses que murieron por la bandera de Estados Unidos y por todo lo que nuestro país representa!».
Una historia de críticas mutuas
No es la primera vez que ambos se enzarzan. Trump ha cargado en numerosas ocasiones contra LeBron, y el jugador ha respondido con dureza. En septiembre de 2017, durante el primer mandato del republicano, James descalificó al magnate después de que este retirara la invitación a los Golden State Warriors para visitar la Casa Blanca, a raíz de que Stephen Curry se opusiera a asistir. «¡Ir a la Casa Blanca era un gran honor hasta que usted apareció!», escribió entonces el hoy jugador de los Sixers en redes sociales.
LeBron ha apoyado públicamente a todos los candidatos que han competido contra Trump en unas presidenciales, lo que ha alimentado una animadversión mutua que se ha traducido en ataques personales. El presidente ha acusado al deportista de ser poco inteligente o incluso racista, y ha aprovechado para declarar que considera mejor jugador a Michael Jordan. LeBron, por su parte, ha mantenido su postura crítica sin perder la compostura, como demostró este jueves con una respuesta que, en lugar de avivar la polémica, la desactivó con humor.