Roma, Italia.– El Consejo de Ministros de Italia aprobó este lunes un decreto ley que establece disposiciones urgentes y ayudas para que los operadores económicos puedan suspender o reducir la actividad laboral debido a las altas temperaturas, en medio de una ola de calor excepcional que afecta a todo el país y agrava la sequía, con temperaturas que podrían alcanzar los 39 grados y dieciséis ciudades en alerta roja para el miércoles.
El decreto permite a las empresas suspender la actividad y acogerse al fondo de indemnización por desempleo en casos de olas de calor excepcionales, una medida similar a la aplicada en años anteriores. Además, el Gobierno de Giorgia Meloni ha prorrogado hasta el 15 de septiembre de 2026 el nombramiento de Fabio Ciciliano como Comisario Nacional Especial para la adopción de medidas urgentes relacionadas con la escasez de agua, ante la emergencia climática que también está intensificando la sequía.
Alertas rojas y temperaturas extremas
Las temperaturas se mantienen muy altas incluso durante la noche, por encima de 27-29 grados, creando las llamadas «noches tropicales» que impiden el descanso y aumentan el estrés físico. En el valle del Po, las máximas rondan los 37-38 grados, con picos locales aún más elevados. Emilia-Romaña es una de las regiones más afectadas, con las llanuras de Parma, Reggio Emilia, Módena, Bolonia, Ferrara y Rávena registrando temperaturas de entre 36 y 38 grados. En el centro de Italia, Toscana, Umbría y Lacio experimentarán valores similares; en el sur y las costas, el calor se ve mitigado por la brisa, aunque el clima sigue siendo bochornoso.
Dieciséis ciudades en alerta roja
Según el Ministerio de Salud, el miércoles 24 de junio el número de ciudades en alerta roja —el nivel más alto de riesgo por calor— ascenderá a dieciséis, entre ellas Roma, Milán, Florencia, Bolonia, Turín, Verona, Perugia, Venecia y Latina. Los expertos pronostican temperaturas de hasta 39 grados en varias zonas del país, al menos hasta finales de mes, con valores que podrían acercarse a los récords del verano de 2003. Las autoridades recomiendan a la población extremar las precauciones y mantenerse hidratada.