Geopolítica

Irán amplía a 77 su lista negra de buques "infractores" en Ormuz

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Irán amplió este lunes a 77 el número de buques incluidos en su lista negra de embarcaciones «infractoras» por incumplir sus protocolos de navegación en el estrecho de Ormuz, y advirtió que estarán sujetos a restricciones en futuros tránsitos, que podrán incluir multas, detención o confiscación. La advertencia fue difundida en X por la Autoridad de Supervisión del Golfo Pérsico (PGSA), que publicó una lista actualizada de las embarcaciones sancionadas sin precisar a qué países pertenecen.

«Los buques que infrinjan los protocolos iraníes para el estrecho de Ormuz estarán sujetos a restricciones en futuros tránsitos, que podrán incluir multas, detención o confiscación», señaló la autoridad, que instó a los propietarios de cargamentos que realicen envíos desde o hacia el golfo Pérsico a consultar la Lista de Incumplimiento (NCL) antes de contratar un buque «para evitar posibles problemas». Además, advirtió de que cualquier embarcación que coopere con los buques incluidos en la lista —mediante operaciones de transferencia de barco a barco, transbordos de carga u otros mecanismos similares— será incorporada también a la lista.


Escalada de sanciones y presión sobre Ormuz

El número de embarcaciones sancionadas pasó de 45 en agosto a 56 a comienzos de septiembre, hasta alcanzar ahora las 77, en una escalada que refleja el endurecimiento de la postura iraní en el estratégico paso marítimo. La medida se produce mientras el tráfico comercial por el estrecho de Ormuz permanece muy por debajo de los niveles previos a la guerra iniciada el 28 de febrero pasado, debido al bloqueo del paso por parte de Teherán, al que Estados Unidos ha respondido con un cerco naval sobre puertos y buques iraníes.

La creciente lista de buques vetados por Irán añade presión sobre un corredor marítimo clave para el comercio mundial de petróleo y gas, en un contexto de fuerte tensión regional y de una nueva escalada de ataques cruzados entre Irán y Estados Unidos en torno al estrecho de Ormuz. Con esta medida, Teherán refuerza su control sobre una de las rutas más vitales para la economía global, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el impacto que estas restricciones puedan tener sobre el suministro energético y los precios internacionales.