El papa León XIV cumple este lunes 71 años, su segundo cumpleaños como pontífice, en una jornada que estará marcada por el trabajo, pues mantiene la agenda habitual con varias reuniones y la inauguración de una exposición sobre el agua en la Biblioteca Apostólica Vaticana. Como es costumbre en el Vaticano, no se celebra el cumpleaños del pontífice, sino su onomástica, por lo que no se espera ningún acto especial. Sin embargo, este domingo, durante el rezo del ángelus, decenas de fieles reunidos en la plaza de San Pedro comenzaron a entonar cantos de felicitación al pontífice cuando se asomó a la ventana del Palacio Apostólico, en un gesto espontáneo de cariño que anticipó la celebración.
En vísperas del cumpleaños, uno de sus hermanos, John Prevost, destacó desde Chicago su capacidad para afrontar las exigencias del cargo: «Estoy orgulloso de que todavía no haya colapsado, de que esté resistiendo y saliendo adelante», dijo en una entrevista con el canal televisivo Mediaset. John Prevost también reveló aspectos cotidianos de la relación entre ambos y contó que el Papa le ayudó a resolver problemas con su ordenador e incluso con su declaración de impuestos, mostrando una faceta cercana y terrenal del pontífice que contrasta con la solemnidad de su investidura.
Una exposición sobre el agua para reflexionar sobre la crisis climática
En este día de su cumpleaños, León XIV acudirá por primera vez a la Biblioteca Apostólica Vaticana para inaugurar una exposición dedicada al agua, primer capítulo del ciclo quinquenal «Catástrofe y Maravilla». La muestra busca llamar la atención, a través del arte, sobre el agua como recurso común y, al mismo tiempo, como una amenaza en el contexto de la crisis climática global. Con esta iniciativa, el pontífice no solo celebra un año más de vida, sino que reafirma su compromiso con los grandes desafíos que enfrenta la humanidad, utilizando el arte y la cultura como herramientas para generar conciencia y promover un diálogo necesario sobre el cuidado de la casa común.