Fráncfort, Alemania. – La moneda única europea se mantuvo este viernes en torno a 1,1450 dólares, en una sesión de escasa actividad debido al cierre de los mercados estadounidenses por la celebración del Día de la Independencia, mientras los inversores digerían los datos de actividad económica de la eurozona y los débiles indicadores de empleo en Estados Unidos.
El euro se cambiaba hacia las 15:00 horas GMT a 1,1444 dólares, ligeramente por encima de los 1,1436 dólares del cierre europeo del día anterior. El Banco Central Europeo (BCE) fijó el cambio de referencia en 1,1448 dólares, y la moneda única se movió en una banda de fluctuación entre 1,1421 y 1,1462 dólares.
Actividad y datos económicos sostienen al euro
El índice compuesto PMI de la actividad total de la zona euro, que mide el comportamiento de los sectores manufacturero y de servicios, subió en junio hasta los 50 puntos, superando los 48,5 puntos de mayo y saliendo del territorio de contracción por primera vez desde marzo. Según S&P Global, el dato refleja «una estabilización de la economía al final del segundo trimestre», impulsada por un crecimiento en el sector manufacturero que ha contrarrestado el descenso del sector servicios.
La moderación de las presiones sobre los costes, considerada por los analistas como «prácticamente sin precedentes», ha suavizado las expectativas sobre nuevas subidas de tipos por parte del BCE. Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, señaló que esta situación «reduce la probabilidad de nuevas subidas de tipos a corto plazo», lo que ha contribuido a la estabilidad de la moneda única.
Empleo en EE.UU. debilita al dólar
Al otro lado del Atlántico, los débiles datos de empleo en Estados Unidos han reducido las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) suba los tipos de interés, lo que ha ejercido presión sobre el dólar. Las nóminas no agrícolas aumentaron en junio en 57.000 empleos, la mitad de lo que preveían los analistas, aunque la tasa de desempleo bajó una décima hasta el 4,2%.
La Fed, cuyo mandato incluye el pleno empleo, dispone ahora de menos incentivos para endurecer su política monetaria, lo que ha favorecido al euro frente al billete verde. La combinación de la estabilización económica en la zona euro y la debilidad de los datos laborales estadounidenses mantiene a la moneda común en un rango estrecho, a la espera de nuevos catalizadores que marquen su dirección.