Un estudio desarrollado por investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV), en España, y el Hunan Institute of Science and Engineering, en China, advierte que el calentamiento global podría provocar un deterioro térmico prematuro de las infraestructuras y reducir de forma significativa su vida útil si se mantienen las tendencias actuales de aumento de temperatura. El trabajo, firmado por Zhiwu Zhou, Faxing Ding, Julián Alcalá y Víctor Yepes, presenta un nuevo modelo que evalúa el efecto de las temperaturas extremas sobre la durabilidad de infraestructuras y el impacto de ese deterioro en las emisiones de carbono, según informó la UPV en una nota de prensa.
Según las proyecciones del modelo, el calentamiento global podría reducir entre 18,52 y 25,15 años la vida útil de las infraestructuras globales hacia 2100. El estudio estima, además, que el calentamiento registrado durante el último siglo habría provocado el envejecimiento prematuro en alrededor del 8,67 % de los puentes analizados a escala global. El investigador de la UPV, Víctor Yepes, apunta que el trabajo supone una investigación profunda sobre el impacto del calentamiento global en la infraestructura crítica, en particular en los puentes atirantados de hormigón, y revela una presión dual: "El calentamiento acelera la degradación estructural y, simultáneamente, amplifica las emisiones de carbono incorporadas debido a la necesidad de demoliciones prematuras y reparaciones no planificadas".
Puentes atirantados y emisiones adicionales
El equipo de investigadores concluye que el 8,67 % de los puentes atirantados a nivel mundial ha entrado en una fase de demolición prematura durante su etapa operativa, lo que ha generado emisiones de carbono excedentes de más de 100.000 toneladas, una cifra equivalente a 2,70 veces la producción de carbono proyectada en la etapa de diseño original. Para desarrollar y validar el modelo, el equipo analizó cuatro puentes situados en China y sometidos a condiciones climáticas y altitudes muy diferentes: el puente de Nan’ao, en Shantou (Guangdong); el puente del río Meixi, en Chongqing; el puente de Wuhekou, en Jiangsu; y el puente de Xiaoxihu sobre el río Amarillo, en Gansu.
Los casos abarcan desde climas monzónicos subtropicales hasta un clima continental templado, lo que permite comprobar cómo los gradientes térmicos afectan de forma desigual a la durabilidad estructural", explica Julián Alcalá, investigador también de la UPV. El informe advierte del peligro, sobre todo en las regiones de clima templado marítimo y continental, identificadas como zonas de alta vulnerabilidad: "lo que exige una recalibración urgente de los códigos de diseño para garantizar la sostenibilidad y la resiliencia de la infraestructura global", añade Alcalá.
Para evitar estos riesgos, los investigadores abogan por incorporar escenarios climáticos futuros al diseño, mantenimiento y refuerzo de infraestructuras, para ayudar a anticipar daños y reducir tanto costes como emisiones derivadas de intervenciones prematuras. El estudio, que subraya la urgencia de adaptar las infraestructuras a un clima cambiante, se suma al creciente cuerpo de evidencia que vincula el calentamiento global no solo con impactos ambientales, sino también con consecuencias económicas y operativas de gran alcance.