La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este viernes una reforma parcial de la Ley Orgánica de Hidrocarburos con el objetivo de facilitar la inversión extranjera en el sector petrolero del país, que posee las mayores reservas de crudo del mundo. La iniciativa busca “fortalecer la seguridad jurídica y lograr resultados más rápidos” en la revitalización de la industria, en un contexto de acercamiento con Estados Unidos tras la captura del ex presidente Nicolás Maduro.
Rodríguez presentó el jueves el proyecto ante la Asamblea Nacional, controlada por el oficialismo, y destacó que permitirá incorporar “flujos de inversiones a nuevos campos” petrolíferos. Además, aseguró que los ingresos generados por la cooperación energética se destinarán a dos fondos soberanos: uno para protección social y bienestar de trabajadores, y otro para infraestructura y desarrollo económico.
Acuerdo energético con Estados Unidos
El anuncio se produce días después de que la Casa Blanca confirmara un acuerdo con Caracas para comercializar hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano, valorado en 500 millones de dólares, cuyos ingresos serán gestionados por Washington antes de ser transferidos a Venezuela. La portavoz presidencial Karoline Leavitt destacó que el gobierno de Rodríguez ha cumplido “con todas las exigencias y solicitudes” estadounidenses hasta el momento.
Diálogo y reapertura diplomática
Rodríguez, quien mantuvo esta semana una llamada telefónica con el presidente Donald Trump, subrayó que la relación bilateral se está “moldeando sobre la base de la decencia, la dignidad y la independencia”. También anunció gestiones para la reapertura de embajadas entre ambos países, cerradas desde 2019.
La reforma petrolera y los acuerdos con Estados Unidos marcan un giro en la política energética venezolana, en un escenario donde Caracas busca reactivar su producción con apoyo externo, mientras Washington fortalece su influencia en la región y asegura fuentes de hidrocarburos en un contexto global volátil.