Abdul El-Sayed, epidemiólogo de origen egipcio, se convirtió este martes en el primer senador de Estados Unidos de fe musulmana tras imponerse en la contienda por Míchigan, un escaño que disputó bajo una intensa campaña de ataques islamófobos por parte del presidente Donald Trump y sus aliados.
Hasta el último día de campaña, El-Sayed fue blanco de descalificaciones del mandatario, quien llegó a pedir que se instalara un detector de metales en el Senado si el demócrata ganaba el escaño. “Pasaré por un detector de metales si tú te sometes a un detector de mentiras”, le respondió El-Sayed, que finalmente hizo historia en los comicios.
Nacido en Míchigan el 31 de octubre de 1984, se crió junto a su padre, Mohamed El-Sayed, ingeniero de origen egipcio que emigró a Estados Unidos para cursar un doctorado en la Universidad Estatal de Wayne, en Detroit, y su madrastra Jackie, también ingeniera. El nuevo senador es crítico con la guerra contra Irán, con la ofensiva israelí en Gaza y con el apoyo militar estadounidense. Esas posiciones le costaron el respaldo de la congresista demócrata Haley Stevens, a quien derrotó en las primarias y quien anunció en la recta final su apoyo al republicano Mike Rogers.
Durante la campaña, Trump intentó vincularlo sin pruebas con los Hermanos Musulmanes y lo calificó de “yihadista”. En un mensaje publicado de madrugada, el presidente llegó a escribir: “Abdul El-Sayed odia a los judíos y odia a los negros. No se preocupen, también odia a los blancos”. Frente a esos ataques, El-Sayed ha repetido en sus actos de campaña un mensaje centrado en las dificultades económicas de los votantes: “Mi nombre y mi fe no son la razón por la que no puedes pagar la gasolina; no son la razón por la que no puedes pagar la compra, ni el alquiler, ni la hipoteca; no son la razón por la que no puedes ir al médico”.
El-Sayed evita denominarse “socialista” y no es miembro de los Socialistas Democráticos de EE. UU., aunque ha recibido el apoyo de figuras del ala progresista como Alexandria Ocasio-Cortez, que destinó un millón de dólares a su campaña, y del senador independiente Bernie Sanders. Se define como capitalista, pero partidario de regular los monopolios y oligopolios: “Soy un capitalista que comprende que el país debe garantizar la atención sanitaria; quien diga que eso es anticapitalista, en realidad no entiende cómo funciona el capitalismo”, ha afirmado.
El expresidente Barack Obama participó junto a él en un mitin en Detroit y elogió su defensa de la sanidad como un derecho humano, pese a reconocer diferencias pasadas. Graduado en Biología y Ciencias Políticas por la Universidad de Míchigan, El-Sayed obtuvo un doctorado en Salud Pública en la Universidad de Oxford y posteriormente el título de médico en la Universidad de Columbia. Con 30 años asumió la dirección del Departamento de Salud de Detroit, cargo que ocupó hasta 2017, cuando dio el salto a la política.
Comparado con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, también musulmán, El-Sayed se convirtió en una fijación del presidente durante la campaña al tiempo que aumentaba su popularidad. Bruce Springsteen le expresó su apoyo “al cien por cien” en la contienda por el escaño: “El doctor El-Sayed lucha por nuestra Constitución, por nuestra democracia y contra el liderazgo corrupto, al margen de la ley y contrario a los valores estadounidenses que ocupa actualmente la Casa Blanca”, escribió el músico en redes sociales.