Europa invirtió 418.000 millones de euros en Defensa en 2025, pero no ha logrado transformar ese esfuerzo presupuestario en fuerzas militares desplegables, sostenibles e interoperables. Así lo advierte un borrador del programa de trabajo de la Comisión Europea, que señala que la ambición de estar preparada militarmente para 2030 está "en riesgo" pese a una voluntad política sin precedentes y al aumento del gasto.
El documento, de ocho páginas y cuya aprobación y publicación está prevista para este miércoles, establece las prioridades del Ejecutivo comunitario para 2027 y sitúa la Defensa como uno de sus mayores retos. "Nuestras fronteras exteriores, las infraestructuras críticas y los valores que sustentan nuestra 'forma europea de vida' están cada vez más amenazados", señala el texto, que cita como ejemplo las amenazas híbridas.
La advertencia coincide con el primer Informe Anual sobre Preparación en Defensa de la Agencia Europea de Defensa, que destacó lagunas persistentes en las capacidades militares europeas. Mientras el bloque afronta el entorno de seguridad más peligroso desde la Guerra Fría, el informe subraya que sus ambiciones de defensa aún no se han traducido en fuerzas capaces de desplegarse y operar con eficacia. "Necesitamos hacer más para lograr estos objetivos y reforzar nuestra resiliencia, preparación y capacidad de responder con rapidez a las crisis, o a algo peor", afirma el programa de trabajo.
Los problemas de Europa en materia de defensa se han visto agravados por la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de reducir la presencia militar estadounidense en el continente, incluida la retirada de habilitadores estratégicos, en el marco de su revisión del despliegue de fuerzas. El comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, ha subrayado que el bloque debe desarrollar sus propios habilitadores estratégicos, infraestructuras críticas y capacidades que permitan desplegar y operar con eficacia a las fuerzas de combate para cubrir ese vacío, un esfuerzo que podría costar 500.000 millones de euros.
Bruselas ha esbozado varias propuestas para apoyar el rearme de los 27 Estados miembros de aquí a 2030, una fecha que varios servicios de inteligencia identifican como un posible momento en el que Rusia podría poner a prueba a la OTAN. El documento señala que se creará un nuevo Instrumento Europeo para Habilitadores Estratégicos, destinado a activos de apoyo fundamentales y multiplicadores de fuerza que abarcan desde el transporte estratégico y el repostaje en vuelo hasta la defensa espacial y cibernética, en cooperación con los Estados miembros.
La Comisión también seguirá adelante con las propuestas planteadas por su presidenta, Ursula von der Leyen, en su discurso sobre el Estado de la Unión. El documento añade que, para responder a la naturaleza cambiante de las amenazas, la UE debería crear un Protocolo Europeo de Emergencia en Materia de Seguridad que permita a los Estados miembros que afrontan una amenaza directa y creíble beneficiarse de una respuesta europea rápida y común. "También exploraremos la posibilidad de crear un Consejo Europeo de Seguridad junto con nuestros socios más cercanos", agrega.
El Protocolo Europeo de Emergencia en Materia de Seguridad, que Von der Leyen ha descrito como el equivalente en la UE al Artículo 4 de la OTAN, no ha recibido un apoyo unánime. El instrumento se presentó en respuesta al aumento de las amenazas híbridas que ponen a prueba la determinación europea, desde un dron cargado de explosivos encontrado cerca de una carga ucraniana sensible en un aeropuerto alemán hasta buques comerciales hundidos en el mar Negro tras ataques con drones. También se ha registrado una oleada de incursiones de drones a lo largo del flanco oriental de Europa, que ha llevado a la OTAN a poner en marcha su programa de defensa multidominio Eastern Sentry. A pesar del aumento de la inversión en tecnología antidrones en toda la UE, que según los informes se multiplicó por seis entre 2024 y 2025, se prevé que solo un tercio de los programas antidrones europeos se complete de aquí a 2030.
Seguir apoyando a Ucrania y sus prioridades de defensa en un nuevo año de agresión rusa también figura entre los puntos destacados de la agenda del programa de trabajo. "Seguiremos invirtiendo y reforzando nuestras capacidades de defensa, en particular en el ámbito de la defensa aérea y antimisiles, los sistemas de drones y antidrones y la munición", señala el documento. Ucrania prevé canalizar hasta 1.000 millones de euros de su préstamo de apoyo de 90.000 millones hacia un programa de la UE diseñado para acercar su industria de Defensa a los socios europeos, con el foco en la defensa aérea y antimisiles, los drones, los sistemas antidrones y la munición.